Category: Recurso y Capital Humano

La alta rotación de personal se ha convertido en uno de los mayores dolores de cabeza para las empresas y para los departamentos de Recurso Humano. De hecho, en México se estima que anualmente, hay una rotación promedio de 40% sobre la población económicamente activa (PEA) del país. Conservar el personal se ha convertido en un reto, generando que la relación entre la empresa y los colaboradores se torne en muchas ocasiones inestable, con un ambiente de trabajo cargado, además de generar incertidumbre para todos. Por otro lado, la rotación del personal no solo afecta la estabilidad del equipo, sino también las finanzas de la empresa. El Center for American Progress estima que, en promedio, el costo de reemplazar a un empleado es de 21% de su salario, lo que incluye el tiempo, los recursos y el dinero invertidos en el proceso de selección, formación y asignación de tareas del colaborador. ¿Qué es la rotación de personal? La rotación de personal es un indicador que mide la cantidad de empleados que abandonan una empresa en un periodo determinado. Este indicador se expresa en porcentaje y puede ser calculado de forma anual o por cuatrimestres. Se trata de una métrica esencial para el departamento de Recurso Humano ya que indica el rendimiento del mismo departamento así como sus políticas de reclutamiento. Esta métrica también es conocida como tasa o índice de rotación de personal. ¿Por qué sucede la rotación de personal? Un reporte de LinkedIn, el dinero dejó de ser el principal atractivo para los profesionales. Las razones por las que la mayoría de las personas cambian de trabajo las resumen así: Nulas o muy pocas posibilidades de crecimiento profesional (62.5%) Bajo sueldo y falta de prestaciones (42.9%) Falta de liderazgo (25%) Considerando estos aspectos, es importante tomar en cuenta que no se trata de dejar de lado la parte económica como parte de las pretensiones de cualquier profesional, ya que les dará una base de estabilidad. Eso sí, es imperativo considerar esas otras necesidades que han comenzado a tomar protagonismo, destacando el equilibrio en la carga del trabajo y perspectivas de futuro en la empresa. Los profesionales necesitan alcanzar la satisfacción laboral, al tiempo que lo hacen en un ambiente que impulse su desarrollo, como principales motivadores para que se involucre en la cultura corporativa y decida permanecer en el equipo de la empresa. En México, además de la alta rotación y los bajos salarios, existe otra tendencia dentro del mercado laboral mexicano: la subocupación. Las personas, de acuerdo a la definición del INEGI, se consideran en disposición de ofertar más tiempo de trabajo o asumir más responsabilidades en un nuevo empleo. Estrés laboral y rotación de personal Una de las consecuencias más visibles del estrés es la disminución de la calidad en el trabajo. El cansancio crónico y los bajos niveles de energía afectan directamente la productividad. Si esta situación se prolonga a lo largo del tiempo puede tener un impacto muy negativo en la salud de los empleados y a la larga resultar en rotación de personal. Según la UNAM, el síndrome de burnout o cansancio extremo está presente en más del 40% de aquellos que laboran en una oficina. Desde antes de la pandemia, nuestro país ya se perfilaba como uno de los países con mayores índices de fatiga por estrés. Las consecuencias del estrés laboral pueden ocasionar: Cansancio o agotamiento emocional: Empleados desmotivados Despersonalización o desconexión del trabajo Abandono de la realización personal: Empleados que realizan el "mínimo" Es por ello que iniciativas como la NOM-035 son vitales para las organizaciones hoy en día. Nueva oferta laboral Ahora bien, ¿cómo podemos evitar esta alta rotación de personal en nuestra empresa? Una buena estrategia para evitar la fuga de talento es presentar una oferta laboral que promueva el crecimiento personal y profesional. Esto significa desarrollar un ambiente agradable con oportunidades de aprendizaje y un salario justo. Una de las razones más importantes por las cuales se da la rotación de personal es cuando el empleado o buscó o fue reclutado por otra organización. Si el empleado recibe una remuneración más alta o Cultura de la organización Además de todas las razones mencionadas, es importante tener en cuenta la cultura de la organización como un factor clave en la retención del talento. La cultura corporativa debe promover un ambiente de trabajo positivo y colaborativo, donde los empleados se sientan valorados y parte integral del equipo. Tipos de rotación de personal A continuación te compartiremos los tipos de rotación de personal: Rotación interna La rotación interna se refiere al cambio de posición dentro de la misma empresa. Puede ser un ascenso o traslado a otra área. Rotación deseable La rotación deseable se refiere a la salida de algún colaborador por no estar cumpliendo con las expectativas de la empresa. Esta rotación puede ser considerada positiva ya que permite mantener un equipo motivado y eficiente. Este tipo de rotación se relaciona usualmente con la renuncia voluntaria. Rotación indeseable La rotación indeseable es cuando el empleado deja la organización debido a conflictos o problemas dentro de la empresa. Es importante que este tipo de rotación sea prevenida o resuelta a tiempo para evitar un impacto negativo en el ambiente laboral. Rotación voluntaria En la rotación voluntaria, el empleado renuncia por decisión propia, puede ser debido a una mejor oportunidad laboral o por motivos personales. Este tipo de rotación puede ser positiva si el empleado ha tenido un buen desempeño y su salida no afecta negativamente a la empresa. También abre las puertas para que en un futuro, regrese a la organización. Rotación involuntaria En este caso, Recursos Humanos o el Gerente o Líder del empleado decide terminar la relación laboral y el empleado es despedido. Las causas de este tipo de rotación pueden ser: Despido por bajo rendimiento Reducción de personal Cambios en la estructura organizacional Es importante que cuando se de la rotación involuntaria, se realicen procesos para que la salida del próximo ex-empleado sea lo más positiva posible. Acciones para evitar la rotación de personal Como líder o encargado de Recurso Humano, ¿qué se puede hacer para evitar la rotación de personal? Reforzar el sentido de pertenencia dentro de la empresa El concepto de “empresa social” ha empezado a ganar protagonismo dentro del mundo corporativo. En este caso, el informe “Tendencias globales del capital humano”, elaborado por Deloitte[5] , lo define así: “Una empresa social es una organización cuya misión combina el crecimiento de las ganancias con la necesidad de crear un ambiente de respeto, apoyo mutuo y una amplia red de accionistas”, explican. “Es una organización que tiene como centro la responsabilidad de ser un buen ciudadano (dentro y fuera de la organización), sirviendo como modelo a seguir para sus pares y promoviendo elevados niveles de colaboración”. Entre los factores para explicar la expansión de esta filosofía hay tres realidades: El crecimiento del valor del individuo, liderado por los Millennials y Generación Z. La gente espera que las empresas llenen los vacíos de liderazgo en la sociedad. Los cambios tecnológicos tienen fuerte impacto en la sociedad, lo que crea oportunidades de sustentabilidad y crecimiento. Una empresa que apunte a disminuir la tasa de rotación de personal, debe poner énfasis en valorar los talentos, sus capacidades, junto a su conocimiento y experiencias. Además de crear espacios para el crecimiento, profesional y personal. Bajo una fórmula de ganar-ganar, los profesionales adquieren nuevas competencias laborales, mientras que la empresa tiene un equipo mejor preparado. Algunos especialistas en gestión del Capital Humano incluyen en este aspecto impulsar la discusión de ideas, así como para el compartir de experiencias, enfocadas a involucrar a los colaboradores en la toma de decisiones y proyectos que lleva adelante la compañía. Evitar ambientes tóxicos en los equipos de trabajo Recientemente, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que 75% de los mexicanos padece fatiga por estrés laboral, superando a países como China y Estados Unidos. Esto genera reducción de productividad, descenso en la calidad de vida, problemas de salud física y/o mental, trastornos de depresión, ansiedad, problemas familiares, además de riesgos de alcoholismo y adicciones. Ante este escenario, la tensión crece en la oficina y se manifiesta de muchas formas que van desde ausencias, apatía, peleas, hostigamiento, imposibilidad de trabajar en equipo, agresividad, chismes, así como otros comportamientos negativos. Como empresa es importante promover un estilo de vida saludable, complementado con un ambiente laboral en el que los colaboradores se sientan motivados, escuchados y apoyados. Te sugerimos ofrecerles alternativas para disminuir el estrés, como prácticas deportivas, dinámicas grupales, asesoría profesional, incluso la posibilidad de trabajar bajo el formato home office de ser necesario. Mejorar la comunicación interna para evitar la rotación de personal Frecuentemente, un ambiente tóxico surge por la falta de comunicación en la empresa y produce la rotación de personal. Como líder y gerente de tu equipo debes mejorar tus habilidades de comunicación para ser mediador en cualquier escenario que lo requiera, desde un debate de ideas hasta un conflicto entre colegas. Cuando un colaborador sabe que puede exponer sus ideas o sentimientos, en un ambiente asertivo, de respeto, comprensión y compañerismo, se sentirá con mayor confianza, escuchado y como un miembro valioso del equipo. La retroalimentación también es importante para conocer las necesidades o preocupaciones que tiene tu personal. Para ello puedes crear sesiones para conversar sobre ciertos temas relacionados con la dinámica de trabajo, en conjunto con formatos para la evaluación y autoevaluación del equipo que te proveen información clave sobre el ambiente laboral. Conclusión Evitar la rotación del personal ya no solo depende de un gran sueldo. Nuevas necesidades, más relacionadas con el ambiente de trabajo, han ganado importancia a la hora de que un trabajador deba decidirse por ingresar o continuar sus funciones en una empresa. La valoración de sus capacidades, las oportunidades de crecimiento personal, así como contar con espacios de comunicación y colaboración es fundamental en nuestro objetivo para crear un excelente grupo de trabajo en el que destaquen los talentos.
La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE)[1], define a las “competencias”, en nuestro caso hablando de las competencias laborales, a aquellas habilidades y capacidades adquiridas a través de un esfuerzo deliberado y sistemático por llevar a cabo actividades complejas. Desde hace décadas, el departamento de Capital Humano ha volcado sus esfuerzos por identificar estas competencias en los profesionales. Sin embargo, en un mundo que cambia y se reinventa constantemente, parece una tarea cuesta arriba encontrar al candidato ideal. De acuerdo a la Encuesta de Competencias Profesionales realizada por el Centro de Investigación para el Desarrollo, A.C. (CIDAC)[2], 26% de las empresas tienen dificultades para identificar trabajadores jóvenes con el perfil adecuado para el puesto. Ante este escenario es necesario hacer un análisis de las competencias laborales que requiere la organización para determinados cargos, además de revisar las tendencias en el mercado para poder tomar decisiones acertadas, garantizando la disminución en la rotación del talento. Más allá de un título universitario: valora la experiencia Si bien el título universitario siempre ha sido altamente valorado en el mercado laboral, ya que no se puede negar que aporta conocimientos valiosos, también en un hecho que los programas académicos en muchos casos no se encuentran actualizados o acordes con el “mundo real”. Por otro lado, algunos egresados tampoco cuentan con experiencia en muchos de los casos que les permita balancear con cualquier falencia académica. De esta forma, los reclutadores se encuentran en una encrucijada intentando hacer la mejor elección. Ese es el momento de conocer las Tendencias de Reclutamiento, para aprender cómo aplicarlas y darle un giro a nuestra búsqueda. La Directora de Talento de Netflix, Parry McCord[3], asegura que el éxito para captar los mejores empleados es identificar a candidatos de alto rendimiento que generen resultados e innovación. Para lograrlo, debes enfocarte más en la personalidad y el carácter, más que en las habilidades y los conocimientos. “Es preferible un empleado maduro, el cual sabrá priorizar los objetivos grupales, antes que los propios. Contrata adultos y trátalos como adultos”, agrega McCord. Competencias laborales más solicitadas en 2019 La tecnología ha cambiado las competencias laborales que se necesitan para ocupar la mayoría de los cargos. Es así como el manejo de herramientas informáticas, la capacidad de análisis, la toma de decisiones asertivas y la facilidad de adaptarse a los cambios son parte del nuevo paquete de habilidades que debe tener cualquier profesional. Las competencias laborales se pueden dividir en “soft skills” y “hard skills”[4]. Las “hard skills’, o habilidades duras, son "habilidades específicas que se pueden enseñar y que es posible definir y medir, como: redacción, matemáticas, lectura o la capacidad de usar programas de software". Por otra parte, las “soft skills”, o habilidades blandas, incluyen las habilidades intrapersonales, las habilidades sociales y los rasgos de personalidad, siendo más difíciles de medir. Según la encuesta Workplace Learning Report de LinkedIn[5], el desarrollo de soft skills de los colaboradores debe ser uno de los principales objetivos de cualquier empresa. Para ponerlo en cifras, actualmente, 57 % de los altos directivos de hoy coinciden en que las habilidades blandas son más importantes que las habilidades duras. Un estudio socioeconómico también puede ser una valiosa herramienta para conocer más de tus posibles candidatos durante el reclutamiento. ¿Cuáles son las competencias laborales que debes identificar en los profesionales? De acuerdo al propio LinkedIn[6], estas son las competencias laborales que las empresas están buscando en 2019: Cloud Computing: está creciendo la demanda, gracias al desarrollo de esta área. Inteligencia Artificial: más empresas se valen de esta herramienta para sus tareas más básicas. Razonamiento analítico: las compañías demandan cada vez más profesionales capaces de tomar decisiones inteligentes basadas en datos e información estadística. Gestión de personas: retener talento se complica debido a la mayor movilidad a nivel global así como mayor predisposición al cambio de los profesionales. UX Design: para crear experiencias digitales pensando en el usuario final. Desarrollo de aplicaciones móviles: los expertos coinciden que aún queda mucho por desarrollar en este tema. Producción de vídeo y audio: los formatos más consumidos en la actualidad. Sales Leadership: siempre es requerido para garantizar el éxito de la empresa. Traducción: conocer más de un idioma comienza a ser mandatorio en un mundo interconectado, en el que se abren las oportunidades de tener socios y clientes en otros países. Procesamiento del lenguaje natural: la tendencia es que todo (desde teléfonos y electrodomésticos hasta carros) comienza a funcionar por voz. Otras hard skills que han estado en demanda en los últimos años, pero siguen estando entre las más buscadas se encuentran: Scientific Computing, Game Development, Social Media Management y Digital Marketing, Animación, Business Analysis, Diseño Industrial, Estrategias competitivas, Customer Service Systems, Software Testing, Científicos de datos, Computer Graphics, Comunicaciones corporativas. En el caso de las soft skills, la creatividad, la capacidad de persuasión, el razonamiento analítico, cooperación y adaptabilidad a escenarios de cambios son las más valoradas en este momento por la mayoría de las empresas en el mundo, complementa el reporte de LinkedIn, en conjunto con la imagen personal. Detectar oportunidades para destacar entre los candidatos Lo primero que debe hacer la empresa, como parte de su gestión del capital humano, es identificar las competencias laborales que quiere que tenga el candidato ideal para ocupar una vacante. A partir de allí, será mucho más fácil avanzar en la búsqueda de ese perfil. Perfil ajustado al cargo: las hard skills no dejarán de ser claves a la hora de evaluar a los candidatos. Sin embargo, en caso de que tengas varios candidatos que cumplan estos requerimientos técnicos, el diferencial estará en las soft skills y cómo pueden utilizarlas para tener un desempeño exitoso en tu empresa. Conocer sobre la empresa: cuando un candidato conoce sobre tu empresa, su historia, su área de acción, está demostrando que tiene interés por su posible futuro lugar de trabajo. Este conocimiento lo pone en la delantera sobre otros que se muestran apáticos y poco motivados a involucrarse con los valores de la empresa. Experiencia y formación valiosa: considerando la importancia de las soft skills, no limites tu evaluación a la experiencia profesional. Otro tipo de experiencias como intercambios, voluntariados, estudio de idiomas, desarrollan una serie de habilidades que se pueden convertir en competencias laborales. Conclusión Las competencias laborales más buscadas en 2019 están directamente relacionadas con los avances tecnológicos, así como con habilidades que tienen que ver más con la personalidad, además de la capacidad de comunicación y trabajo en equipo de los profesionales. Con esta idea, se habla de un balance entre las llamadas “soft skills” y “hard skills” como el candidato ideal. Para ello, debes definir bien lo que estás buscando en la persona que ocupará el cargo, antes de iniciar el proceso de reclutamiento. [1] OECD (2010) Towards an OECD Skills Strategy. Estados Unidos. Recuperado en www.oecd.org [2] CIDAC (2014) Encuesta de Competencias. México. Recuperado en www.cidac.org [3]Netflix (2009) Netflix Culture: Freedom & Responsability. Estados Unidos. Recuperado en www.slideshare.net [4] David Garrote Yáñez (2019) ¿Cuáles serán las competencias más demandadas en 2019? Una aproximación empírica. España. Recuperado en www.linkedin.com [5] LinkedIn (2019) 2019 Workplace Learning Report. Estados Unidos. Recuperado en www.learning.linkedin.com [6] LinkedIn Learning (2019) The Skills Companies Need Most in 2019 – And How to Learn Them. Estados Unidos. Recuperado en www.learning.linkedin.com
Cuando reclutas nuevos colaboradores quieres que sean los mejores y los más aptos para cubrir las vacantes disponibles en tu empresa. En este sentido, los estudios socioeconómicos se presentan como una interesante herramienta para ayudarte con esta misión. Estos estudios te permiten conocer mejor a los candidatos, así como verificar los datos que han compartido sobre su formación, su experiencia, entre otros. ¿Quieres saber qué analizan y cómo te pueden beneficiar durante tu proceso de selección de personal? Estudios Socioeconómicos: un recurso para contratar a los mejores Los estudios socioeconómicos laborales te ofrecen información detallada de tus posibles colaboradores. Para esto se requiere una revisión de su escolaridad, sus referencias profesionales, en conjunto con una evaluación de su entorno. Además de obtener más información y poder verificar algunos datos, la realización de estudios socioeconómicos te ayuda a evitar ciertos riesgos, tales como: contratar candidatos que presenten información falsa; disminuir la rotación de personal, sanciones o procesos legales. Algunos postulantes pueden incurrir en algunas fallas, como la omisión de información que no les favorezca; mostrar que tienen preparación suficiente para un cargo cuando no la poseen; alterar sueldos anteriores para exigir compensaciones más altas; así como casos más graves como conflictos, fraudes o robos. Beneficios de los estudios socioeconómicos Es importante tener la oportunidad de analizar los perfiles de todos los candidatos, realizando una serie de filtros y estudios antes de tomar una decisión definitiva. Estos son algunos de los beneficios que conlleva utilizar estudios socioeconómicos en tu proceso de reclutamiento: Conocer las necesidades y el perfil detallado de cada postulante: los estudios socioeconómicos te muestran el entorno del candidato. Puesto que indagan en sus aspectos económicos, profesionales y sociales, a través de una visita a su domicilio, llamadas a sus trabajos anteriores, confirmación de la veracidad de sus credenciales, entre otros.   Verificar la formación y experiencia de los candidatos: es importante asegurar que el candidato cuente con la formación que declara tener; al igual que comprobar la experiencia laboral o los proyectos en los que ha participado. Al tener la certeza de estos datos, determinarás mejor sus habilidades y desempeño; lo que te evitará contratar a quienes presentan documentos falsos. Fortalecer el proceso de reclutamiento: incorporar estudios socioeconómicos es una manera de mejorar tu proceso de selección, ya que se convierten en un filtro adicional para analizar los perfiles de los candidatos, con el objetivo de escoger al ideal. Mientras más eficiente sea la selección, lograrás tener una plantilla que se adapte a tus necesidades como empresa. Evitar la contratación de personal conflictivo o con malas referencias laborales: un buen ambiente en la empresa es clave para su funcionamiento. Muchas veces, se trata de situaciones específicas, pero en otras el candidato se ha visto involucrado en un patrón repetitivo de conflictos, o poca responsabilidad con sus tareas; por lo que su contratación podría ser negativa. Contratar personal calificado y con perfiles alineados a las necesidades de la empresa: si un candidato tiene la preparación, experiencias y habilidades, así como la disposición para ser parte de tu equipo de trabajo, el éxito está garantizado. Puesto que el profesional podrá seguir creciendo, al tiempo que ayudará a tu empresa a desarrollarse, gracias a su desempeño. Reducir gastos de rotación de personal: una baja retención del talento se refleja a nivel financiero, ya que la salida de un trabajador implica reiniciar el proceso de reclutamiento para ocupar la vacante que deja. Por otro lado, ser considerada una empresa con alta rotación de talento tiene impacto negativo en tu reputación. ¿Cómo se realiza un estudio socioeconómico laboral? En México, es bastante común que las empresas decidan contratar a firmas especializadas a través del outsourcing o tercerización, para que se encarguen de esta etapa del proceso de reclutamiento. Los estudios socioeconómicos se pueden dividir en cuatro etapas: Notificación al candidato: antes de aplicar cualquier tipo de estudio socioeconómico se debe contactar al candidato para informarle que el proceso de selección contempla esta prueba, así como para explicarle todo lo relacionado con la privacidad de sus datos personales. Pues es necesario que dé su consentimiento para proseguir. Entrevista: una vez que el postulante haya aceptado realizar el estudio, un entrevistador hará una visita domiciliaria en la que registrará información clave: 1. Datos generales del candidato 2. Situación económica familiar 3. Propiedades muebles e inmuebles 4. Documentación (cotejo de originales y toma de folios) 5. Estado de salud física, mental 6. Adicciones 7. Escolaridad (validación ante la SEP) 8. Referencias personales, laborales y vecinales 9. Otros conocimientos y habilidades 10. Estructura familiar 11. Fotografías del candidato dentro y fuera del domicilio 12. Vivienda Verificación: con esta información a la mano, el encargado de realizar los estudios socioeconómicos laborales tendrá que trabajar en la comprobación de todos los datos obtenidos durante la visita domiciliar. Presentación de informes: finalmente, se elaborará un informe en el que se presentará el perfil del candidato a la empresa que desea contratarlo. Ahora es el momento de decidir si es el que mejor se adapta a la vacante. En el caso de Consolidé, el servicio de estudios socioeconómicos cuenta con cobertura a nivel nacional y un tiempo de respuesta de 3 a 5 días hábiles (depende de la disponibilidad del candidato). Por otro lado, el costo varía de acuerdo a la localidad en donde se requiera el estudio y la información que se necesite validar. Criterios para elegir a los candidatos ideales Hay algunos aspectos claves que debes considerar a la hora de seleccionar a tus candidatos: Tienen la formación acorde al cargo: en este aspecto debes tomar en cuenta tanto los estudios formales como la experiencia profesional, relacionadas con la naturaleza del cargo que tiene que ocupar. Poseen habilidades específicas: debes valorar no solo las habilidades técnicas, sino también su nivel de liderazgo, capacidad de comunicación, resolución de problemas y otros aspectos vitales para un desempeño adecuado; como la gestión de capital humano para cargos gerenciales. Presentan buenas referencias: consulta con sus jefes anteriores o colegas sobre un candidato. De esta manera, descubrirás algunos detalles sobre su trabajo, su compromiso y su colaboración en un contexto más real. Cuentan con disponibilidad: aquí puedes valorar que puedan empezar a trabajar en la fecha requerida por la empresa, pero también que puedan cumplir con el horario y las responsabilidades del cargo que le vas a asignar. Conclusión La implementación de estudios socioeconómicos en tu proceso de reclutamiento puede ayudarte a escoger mejor a los candidatos que van a ocupar las vacantes dentro de tu plantilla. Aunque pueda parecer una enorme inversión de tiempo y dinero, en México existen empresas especializadas en este tema que pueden hacer el trabajo por ti. Si ya decidiste incorporar esta herramienta en tu compañía, en Consolidé estamos preparados para ayudarte. Elaboramos estudios socioeconómicos a nivel nacional adaptados a tus necesidades.
La Ley Federal del Trabajo define al Home Office en su Título Sexto (Trabajos Especiales), Capítulo XII (Trabajo a Domicilio), de la siguiente manera: “Es el que se ejecuta habitualmente para un patrón, en el domicilio del trabajador o en un local libremente elegido por él, sin vigilancia ni dirección inmediata de quien proporciona el trabajo. La actividad se realiza a distancia y se utilizan tecnologías de la información y comunicación.” Home Office es una innovación dentro de la flexibilización laboral, que concede al trabajador una relación dinámica con la empresa, gracias a la total libertad del empleado en cuanto a emplazamiento y horario. Los beneficios del trabajo desde casa para las empresas no son menores, ya que pueden ahorrar en la renta de instalaciones y aumenta la productividad gracias a una mayor satisfacción de los trabajadores. Sin embargo, la mayoría de las empresas son cautelosas ante el Home Office, pues les cuesta trabajo renunciar al control y la supervisión de sus empleados, al considerar la presencia física como una garantía del rendimiento. Según el Primer Informe del Estado del Teletrabajo en América Latina y el Caribe, realizado por ITALAC en el 2017, en México habían cerca de 2,600,000 de trabajadores que operan bajo la modalidad de Home Office. Una cantidad que equivale apenas al 4.4% de la Población Económicamente activa (59 millones de personas, según cifras del INEGI). Mientras que, un estudio realizado en 2016 entre los usuarios de OCCMundial, la bolsa de trabajo, estableció que 8 de cada diez trabajadores contaban con todo lo necesario para colaborar con empresas para trabajar desde casa. Entonces, ¿de qué beneficios se están perdiendo las empresas y los trabajadores que no apuestan por Home Office? ¿Qué se necesita para adoptar esta modalidad? ¿Cómo puedes ser más productivo trabajando desde casa? Hemos preparado esta breve guía para resolver todas tus dudas acerca del Home Office. Ventajas de trabajar desde casa El Home Office es una gran oportunidad para tomar el control total sobre tu trabajo y tu vida personal. Estas son tan solo algunas de las ventajas que su flexibilidad te ofrece: 1. Control sobre tu jornada laboral: puedes decidir en qué momento comienzas y terminas tus labores; así como el número de horas que dedicas a tu empleo al día. Por lo tanto, te da la posibilidad de establecer las pausas que necesites para, por ejemplo, hacer ejercicio o estudiar.   2. Eliminar los problemas de movilidad: las grandes ciudades son cada vez más intransitables. Los tiempos de desplazamiento hacia los centros de trabajo han aumentado. Realizar Home Office te salva de las horas muertas, del costo del combustible y de las incomodidades del transporte público; además, reduce tu huella ecológica. 3. Amplía tus posibilidades de contratación: gracias a las facilidades que brinda la tecnología, las estaciones de trabajo remoto te permiten colaborar con empresas lejanas a tu lugar de residencia.  Ya sea en atención al público, como diseñador o desarrollador de software, entre decenas de plazas que pueden ser realizadas a través del Home Office. 4. Mejora el equilibrio entre la vida personal y laboral: dominar tu horario, así como elegir tu espacio de trabajo, te permite dedicar más tiempo a tu familia o a tu desarrollo personal. 5. Mejor ambiente laboral: con el Home Office te conviertes en el responsable directo de tu ambiente de trabajo; del mismo modo, disminuyes el estrés y el desgaste emocional. ¿Cómo hacer tu día de trabajo home office más productivo? A mayor libertad, mayores responsabilidades. Durante el teletrabajo es muy fácil perder el tiempo, dejarse llevar por las distracciones o perder de vista los objetivos, así como las fechas de entrega. Vamos a darte una serie de consejos para que tu jornada “Home Office” sea más fructífera: Fija una rutina diaria: los buenos hábitos nos hacen más productivos. Por ello, es recomendable establecer una hora fija para comenzar a trabajar, con una duración estricta de los descansos. De esa manera, podrás llevar un control más riguroso de tu tiempo de trabajo efectivo. Ten una estrategia: lleva una agenda estricta de tu día a día. Consigna en lo inmediato todas las actividades pendientes. No pierdas de vista los objetivos a cumplir. Comienza tu jornada resolviendo lo más urgente. Mejora la comunicación: inicia tu jornada respondiendo los correos o mensajes pendientes. Resuelve con tus superiores las dudas que tengas sobre tus asignaciones. Revisa el estado de tu software de videollamadas para estar alerta a reuniones imprevistas. Del mismo modo, recuerda vigilar la carga y la recepción de tu celular; en el trabajo a distancia la comunicación oportuna es vital. Aprovecha la tecnología: existe una gran diversidad de aplicaciones que optimizan uno de los aspectos más delicados del Home Office: el trabajo en equipo; entre ellos cuentas con calendarios, “to do lists”, projects managements… Se trata de herramientas que te permiten un seguimiento cercano de la tareas que deben ser realizadas de forma grupal. Cómo organizar tu área de trabajo Crear un espacio de trabajo para Home Office es primordial. Puedes elegir una habitación o un ambiente cómodo, en donde te encuentres libre de distracciones o ruido; además de contar con una buena iluminación y ventilación. Debes tener excelente señal de Internet. Si sueles realizar videollamadas, cuida el aspecto de la pared fondo. Ahora bien, si no tienes un espacio adecuado dentro de tu casa, siempre puedes moverte a tu café favorito o recurrir a la nueva tendencia de los espacios de coworking. Es importante que tu estación de trabajo te permita estar concentrado, de manera que te sientas motivado a rendir en tu jornada laboral. Caso Millennials y Home Office A pesar de sus grandes ventajas, existe cierta resistencia hacia el trabajo desde casa; sin embargo, las nuevas generaciones que comienzan a dominar el mercado de trabajo prefieren Home Office por la flexibilidad que les ofrece. Un estudio realizado en 2017, basado en entrevistas a 19,000 trabajadores millennials a lo largo de 25 países, indicó que 51% de los empleados de esta generación prefieren trabajar desde casa. Esta predilección se debe a la libertad que esta modalidad les brinda para definir su jornada y  elegir el mejor momento para tomarse descansos o vacaciones. Además, los millennials consideran que el Home Office aumenta la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar del mundo. En cuanto a esta generación, el Home Office ofrece una ventaja adicional: según el estudio “Estadísticas de la percepción del Home Office en México”, realizado en 2017 por la firma Gympass, el teletrabajo se consolida como una de las mejores estrategias para motivar a los empleados millennials y generar su engagement laboral. Conclusión Home Office es una forma de la flexibilización laboral que concede a los colaboradores la posibilidad de elegir sus espacios y sus tiempos de trabajo. Elimina la presencialidad como un requisito y aprovecha las nuevas tecnologías. Los empleados que optan por esta forma de trabajo sólo necesitan tener un espacio con conexión a internet; así como, gran capacidad para gestionar el tiempo efectivo de trabajo. Esta modalidad implica un ahorro de recursos e instalaciones para las empresas; además, elimina la pérdida de tiempo, en movilidad, para el empleado. Los millennials han adoptado Home Office como su estilo de trabajo preferido, pues desean libertad y una mayor versatilidad, al elegir sus emplazamientos laborales.
Hay un viejo lema que reza “No te vistas para el trabajo que tienes, sino para el que te gustaría tener”. La etiqueta en el trabajo es parte esencial de un mensaje de éxito. La imagen personal, que incluye tanto la vestimenta como el lenguaje corporal, es el fruto de una cuidada estrategia de desarrollo personal, es una habilidad intangible que nos permite enviar dos mensajes: el de la filosofía de nuestra empresa y el de nuestras expectativas profesionales. Si eres un especialista en ventas, tu imagen personal representa a tu empresa, proyecta confianza en tu cliente y crea un vínculo que te beneficia. Si somos atendidos por una persona con la vestimenta adecuada, sentimos que frente a nosotros hay alguien que se ha esmerado en hacernos la experiencia más agradable; quien responderá con mayor eficiencia a nuestros requerimientos. Tu imagen se debe convertir en todo un branding personal cuando se trata de impulsar tu carrera. ¿Cómo puedes aprovechar tu etiqueta para cerrar más tratos? ¿Qué aspectos de tu lenguaje corporal debes evitar y cuáles aprovechar para generar más ventas? Te ofrecemos una serie de tips, en esta pequeña guía, para mejorar y potenciar tu imagen profesional. La imagen personal y profesional La ropa que elegimos, la postura que tomamos, los gestos que hacemos: todo ello es parte de nuestra imagen personal y transmite un mensaje inmediato que, muchas veces, suele ser más efectivo que las palabras. Observa a la gente a tu alrededor, seguramente, con un solo vistazo, sabrás si están molestos, cansados o aburridos. El gran problema con la imagen personal es que, si no la cuidamos, dará un mensaje equívoco acerca de nosotros mismos; nadie quiere tratos con gente que no cuida su aspecto, pues esto habla de una falta de profesionalismo. Vestirse bien es todo un arte. En relación a la combinación de colores, materiales y texturas se han escrito tratados enteros, pero, en cuanto a nuestro aspecto profesional se refiere, podemos establecer una sencilla regla: hay que obedecer a una etiqueta. Es lo que hacemos cuando decimos que vestimos de manera formal, informal o sport; lo que indicamos es que nos vestimos acorde a una situación y un ambiente. Se considera, ante todo, una mala forma de vestir el no respetar ese código social, como por ejemplo, ir en pants a una cena formal. La imagen personal se transforma en imagen profesional cuando obedecemos una etiqueta corporativa. La vestimenta en el trabajo es importante no solamente por que emana una sensación de prolijidad y profesionalismo. A través de la ropa se pueden enviar diversos mensajes, sobre todo para los clientes de una empresa. Compañías como McDonalds o Home Depot han ligado el uniforme de sus empleados con su filosofía. Una buena imagen profesional invita a pensar que eres lo mejor de tu empresa: su talento. ¿Por qué la imagen personal es importante si estás en el área de ventas? En un mercado hipercompetitivo, el precio y la calidad de los productos o servicios que se ofrecen tienden a homologarse. En ese contexto, lo que termina por guiar una decisión de compra es el valor añadido que cada empresa brinda; un proceso de venta que desemboca en una grata experiencia es parte primordial de ese extra. El aspecto del personal de ventas es clave, pues en muchas ocasiones se trata del primer contacto entre el cliente y la empresa. Como vendedor, de tí depende la primera impresión que se lleva el consumidor, así como, el hecho de que este llegue hasta el final del proceso de compra. La seguridad que generas con tu imagen se traslada tanto a la empresa, como a lo que ofertas. La calidez de un apretón de manos firme, la seguridad de quien habla mirándote a los ojos, la profesionalidad que se encarna con un traje sencillo, cómodo y elegante, son garantía de un aumento en tus ventas. Branding personal De la misma manera que tu imagen profesional beneficia a las ventas de la empresas para la que trabajas, cuidar tu vestimenta y actitudes también pueden mejorar tu presencia dentro de una organización o en el mercado laboral. El branding es algo que se liga de manera inmediata con la imagen de una empresa. Se trata del cúmulo de prácticas y valores que la hacen única: su excelencia, valor añadido y prestigio. Una vez que has dominado una adecuada imagen profesional, puedes convertirla en la piedra de toque de tu branding personal; de manera que te permita reinventarte como un profesional por encima de la media, al extender tu presencia en la memoria de los clientes y en tu entorno laboral. ¿Qué herramientas pueden ayudarte con este fin? Tarjetas de presentación: un clásico que no pierde fuelle; entre más minimalistas y concisas, más memorables. Página web personal: en la era de las redes sociales, un sitio que concentre tus actividades y que ofrezca tus formas de contacto, hace la distinción. Asesoría de imagen: puede parecer un gasto superfluo, pero, con unas pocas sesiones, aprenderás técnicas para sacar el mayor partido de tu aspecto físico con el outfit adecuado. Educación de la voz: importa lo que se dice, pero en ocasiones es más relevante cómo se dice. Proyectar tu voz sin esfuerzo, con una dicción perfecta, es más significativo de lo que crees. Un buen curso de locución te enseñará a hablar claramente. Lenguaje corporal en los negocios y las ventas Se conoce como lenguaje corporal a la suma de gestos, posturas y actitudes que comunican información sobre una persona, la mayoría de las veces de una manera inconsciente. Por ejemplo, los hombros caídos hablan de una actitud derrotista, mientras que una mirada sostenida puede ser intimidante. El lenguaje corporal tiene una mayor relevancia en el éxito de la imagen personal y profesional. Es un factor determinante en el éxito en una entrevista de trabajo y en el cierre de una venta. Existen una serie de gestos y actitudes que pueden ayudarte a transmitir la confianza que un cliente necesita para ser más receptivo. Un apretón de manos firme: transmite seguridad y el deseo de establecer un vínculo duradero. Si es demasiado débil, lo ligamos con el engaño. Si es muy fuerte, con una imposición. Mira a los ojos de tu interlocutor: es un indicativo de que le hablas con la verdad y de que te interesa lo que te dice. Evita tocarte el rostro al hablar, pues ello da la impresión de que ocultas información negativa. Inclínate hacia tu cliente: mantén una postura recta, con los hombros en alto, para manifestar seguridad, pero, cuando le hables, una ligera inclinación en su dirección te mostrará abierto y receptivo a sus necesidades. Muestra las manos: relacionamos las manos ocultas y los brazos cruzados con posturas defensivas o con la mentira. Lo mejor es tener las palmas a la vista de tu cliente, los brazos a los costados, así como también evitar ademanes amplios o excesivos. Conclusión La imagen personal en el trabajo es determinante para el éxito de una empresa, sobre todo cuando se refiere a la imagen profesional de su talento en el área de ventas. Existen diversas estrategias para potenciar la imagen profesional, desde el cuidado de la etiqueta corporativa hasta el diseño de un branding personal, pasando por la autoconciencia en el lenguaje corporal. En esencia, la imagen personal es una herramienta que nos permite proyectar cómo nos sentimos, por ello, debemos considerar vestirnos con la intención de ser más productivos.
La filosofía con la que el mundo corporativo maneja la relación empresa -colaboradores ha evolucionado en las últimas décadas. Por un lado, estos cambios se han reflejado en el nombre del departamento, que ha pasado a llamarse, entre otros, de “relaciones industriales”, “recursos humanos”, “talento humano” o  “gestión de capital humano”. De igual forma, también se han experimentado cambios sustanciales en las tareas que lleva a cabo esta importante área. Aunque anteriormente se podía pensar que sus responsabilidades reducían al pago de salarios y al reclutamiento, su alcance se ha ampliado en un mercado cada vez más competitivo. Con esta nueva perspectiva, los empleados se convierten en los recursos más importantes de la empresa, ya que sus capacidades profesionales son la base del éxito organizacional. Pero, ¿sabes cómo implementar la gestión de Capital Humano en tu empresa? Diferencias entre Gestión del Capital Humano y la Gestión de Recursos Humanos Lo primero es tener claro que se trata de dos visiones diferentes sobre el manejo del personal: Estrategia: con el Capital Humano puede definir un plan a largo plazo en el que se incluyan espacios para impulsar al talento a lograr los objetivos corporativos. Mientras que con la gestión de Recursos Humanos puede enfocarse más en las tareas del día a día, en el cumplimiento de las asignaciones de los empleados y su impacto inmediato en la productividad de la empresa. Cooperación: de acuerdo a la gestión de Capital Humano, todos pueden aportar para conseguir las metas de la empresa. Por ello, desarrolla estrategias que permiten integrar diferentes departamentos en la resolución de problemas y estimula la participación de más personas en ciertas actividades; con el fin de que se sientan más responsables e involucrados. Al contrario de los Recursos Humanos, donde el flujo es más lineal y cada quien vela por el cumplimiento de sus propias tareas. Desarrollo del empleado: tener empleados mejor preparados es el norte de la gestión de Capital Humano. Para ello, se ocupa de brindarles un ambiente laboral en el que se sientan seguros, cómodos y con posibilidad de participar; junto a oportunidades de crecimiento profesional.Por su parte, Recursos Humanos se enfoca más en el cumplimiento de temas operacionales. Photo by rawpixel.com from Pexels Principales funciones de la gestión del Capital Humano Ya en el siglo XVIII, el propio Adam Smith se había referido al concepto de “capital humano”; sugiriendo que la mejor manera de incrementar la calidad de los colaboradores era a través del entrenamiento y la educación. De esta forma, las empresas obtendrían mayores ganancias y, a su vez, se generaría un impacto positivo en la sociedad. Sin embargo, pasaron muchos años para que empezara a ponerse en práctica a nivel corporativo; siendo la principal negativa de los empresarios percibirlo como un “gasto”. Pero, al calcular el ROI que produce tener personal preparado para enfrentar cualquier reto, se empezó a convertir en una inversión. Pero para alcanzar todo esto, la Gestión de Capital Humano renovó tres temas claves: Formación y crecimiento profesional Cambió los límites de la simple escala del esquema organizacional, extendiendo sus esfuerzos a ofrecer estudios, debates y experiencias que permitan ampliar las habilidades de los empleados. Dentro de esta idea, se debe buscar la confluencia de los intereses de los colaboradores con los de la empresa. Selección de personal Debido a la aparición de redes sociales y otras plataformas, los canales para atraer talento se han diversificado. Un departamento de gestión de Capital Humano debe manejar estas herramientas, al tiempo que desarrolla ofertas atractivas que puedan llamar la atención de los candidatos ideales. Sistemas de compensación Grandes empresas han ampliado los beneficios a sus colaboradores, con ofertas enfocadas en el bienestar general. Yoga, promociones con aliados, meriendas saludables; horarios y código de vestimenta flexibles; pausas creativas y otras actividades enfocadas en “consentirlos”. No obstante, estos deben estar alineados a un sistema de evaluación, para medir su impacto en el desempeño del equipo. ¿En qué habilidades debe destacar la gestión del Capital Humano? Si bien es necesario ejecutar todas las tareas administrativas y legales, ahora se debe pensar de manera global, con el fin de incluir las habilidades de los empleados dentro de la dinámica de la empresa. Para algunas organizaciones, esta manera de gestionar al personal puede ser compleja, o implica más tareas, por lo que han decidido tercerizar la nómina a empresas especializadas que puedan dedicarse a atender estos procesos de manera exitosa. Lo cierto es que, más allá de que se maneje de manera interna o externa, para no quedarse rezagados, se deben incorporar: Nuevas tecnologías: como el uso de un software que permita automatizar toda la información de la plantilla. Son imprescindibles para hacer seguimiento a los empleados, desde su selección, incorporación, pagos, vacaciones, compensaciones; hasta para las evaluaciones, promociones o cualquier otro evento de su vida laboral. Branding corporativo: convertirse en una “marca” reconocida por ofrecer buenas condiciones laborales resulta atractivo para cualquier candidato. Todos quieren estar con los mejores, porque saben que pertenecer a una empresa líder significa crecimiento para su carrera. Enfoque estratégico: como ya mencionamos, la gestión de Capital Humano propone crear un plan a largo plazo para asegurar el cumplimiento de los objetivos empresariales. Conocimiento de la plantilla de trabajo: es necesario tomar en cuenta todos los aspectos que definen a su equipo: educación, experiencia laboral, habilidades de comunicación, inteligencia emocional, capacidad para enfrentar conflictos, personalidades, hábitos, creatividad, innovación, solo por enumerar a algunos. Con este conocimiento podrá responder a cualquier demanda o situación, además de crear mejores espacios de trabajo. Colaboración: la flexibilidad es una de las características de una empresa moderna. Crear alianzas con alianzas con empresas de outsourcing se reflejará en un cambio en tu estructura laboral, ya que tienes a un equipo interno y otro externo trabajando en conjunto, que comparten un objetivos. Conclusión La retención de talento y la productividad de la empresa parecen estar cada vez más atadas a una buena gestión de capital humano. Para ello, es necesario desarrollar una serie de habilidades que permitan ofrecer una oferta laboral atractiva, junto a un ambiente de trabajo agradable. Ya sea que hagas tu manejo de nómina interno o externo, lo importante es tener claro que los colaboradores son parte de tu capital, que los entiendas y sepas cómo aprovechar sus capacidades para el crecimiento de la empresa. Si cuidas a tus empleados, esto se verá reflejado en su desempeño; y si tu organización sabe cómo responder a los retos del mercado actual, te convertirás en un lugar atractivo para invertir o trabajar.
Todo líder de negocio en algún momento debe de hacer un alto para analizar desde otra perspectiva el crecimiento de su negocio. Enfocarse en actividades que generen rentabilidad demandarán mayor atención en la toma de decisiones, por lo tanto tiene que dejar a cargo de expertos la parte operativa de la cuál se desprenden otras áreas que son importantes para el correcto funcionamiento del negocio. Es por esto que ha tomado gran popularidad el modelo de negocio de Tercerización de Personal, éste se ha visto envuelto en polémica por malos manejos de algunas empresas. Pero no tiene que ser así, en el mercado existen opciones que te ayudarán a optimizar el funcionamiento de tu negocio bajo una operación transparente; garantizando seguridad, confianza y certeza al brindar soporte legal, financiero y fiscal. La Tercerización de Personal no es una mala opción para tu negocio, siempre y cuando te asegures de que la empresa que te brindará el servicio opera legalmente, cuenta con buena reputación y te garantice que el colaborador se sentirá respaldado en todo momento. Asegúrate de que la empresa que contrates para brindarte dicho servicio cuente con los elementos necesarios para hacer frente a las obligaciones laborales. Recuerda que la misma Suprema Corte de Justicia de la Nación establece que la subcontratación implica una responsabilidad solidaria entre el patrón y los trabajadores. Antes de que tomes la decisión de contratar una de estas empresas es necesario que te cerciores de que es la mejor opción, por eso te dejamos estos tips para que tomes la mejor decisión.
La hostelería y los negocios gastronómicos tradicionalmente experimentan una alta rotación de personal. ¿A qué se debe esta situación? Simplemente, los puestos de trabajo en estos sectores son considerados estacionales, sin proyección a largo plazo. Para ilustrar este caso, un estudio del portal de reclutamiento LinkedIn reveló que 17% del personal dedicado a atender hoteles o restaurantes cambian de empleo antes de cumplir un año de antigüedad. De esta manera, mantener al talento se convierte en el mayor reto a la hora de definir estrategias para el reclutamiento de personal. El punto delicado en el caso de los colaboradores de hostelería o del sector gastronómico es que se convierten en la cara visible de enclaves turísticos y representan sus sectores más activos. El prestigio de marcas, locales y poblaciones enteras depende del personal que atiende al público en sus cafeterías, restaurantes, hoteles o pensiones. Te puede interesar: Tendencias de Reclutamiento que Darán de qué Hablar este 2019 Tener el talento ideal en este sector no solo ofrece una mayor satisfacción al cliente. También permite una mejor gestión de los recursos de los negocios y atrae oportunidades, ya que este personal puede descubrir tendencias de consumo (al detectar el “producto de moda” entre los clientes) o posibilitar un óptimo manejo de una crisis durante el servicio (como una reclamación). Los encargados de seleccionar a quienes ocuparán las vacantes necesitan redefinir las estrategias usadas durante todo este proceso, empezando por la convocatoria y la selección, seguido de las actividades de formación y de retención de esos empleados.¿Cómo convocar, detectar y mantener a ese personal? Para responder esta pregunta hemos preparado esta guía con una serie de consejos para que tu empresa elija a los mejores colaboradores de hostelería o del sector gastronómico. Define el perfil del puesto Debido a la estacionalidad de estas plazas, muchas veces se olvida la importancia de definir un perfil bien específico, que cubra las necesidades reales del negocio. Tener clara la formación y habilidades precisas de un puesto orientará mejor tu búsqueda. Asimismo, atraerá al talento adecuado que busca en tu compañía un ambiente ideal de desarrollo profesional. Cuando debas cubrir un puesto, determina lo que tu organización amerita en ese momento. ¿Requieres un chef experto en los platillos de la temporada? ¿Hace falta personal de vestíbulo, joven y dinámico, para conectar mejor con los clientes? ¿O quieres meseros con experiencia probada para enfrentar un gran volumen de trabajo? Una solución para la contratación de personal temporal es mantener una base de datos en donde consignes a los colaboradores que cubrieron plazas estacionales. Ellos se convertirán en tu primera opción cuando se abran de nuevo puestos de trabajo y, de esta forma, tendrás la seguridad de trabajar con personal ya capacitado, cuyo conocimiento brinde una rápida respuesta a los retos de la empresa. Publica un anuncio claro Para encontrar a las personas idóneas se debe hacer una convocatoria adecuada. Con ese fin, diseña un anuncio con las especificaciones del puesto que incluya los datos esenciales del cargo: - El perfil buscado (edad, género, formación, experiencia en el cargo y sector) - Las funciones a desempeñar en el puesto - La especialidad requerida, si aplica (como un chef experto en mariscos o un animador de actividades familiares) - El lugar de trabajo - Las prestaciones del empleo - Las formas de contacto (teléfono, correo electrónico y nombre del responsable del proceso de selección) Recuerda que hoy en día, la mayor parte de las búsquedas de puestos laborales se realizan por Internet. Así que no olvides incluir en este anuncio la identidad gráfica de tu negocio. Al hacerlo concedes autenticidad y atractivo a quienes están buscando vacantes similares. Aprovecha los sitios de reclutamiento profesional como LinkedIn y CompuTrabajo. Otro medio que puedes utilizar para la publicación de vacantes es tu página de Facebook. Dentro de esta red también existen grupos en los que se reúnen personas con estos perfiles; puedes informar en ellos de tu oferta para darle mayor alcance. Haz pruebas y evaluaciones El talento es el fruto de la actitud y el entusiasmo, pero también de la formación adecuada para enfrentar los retos. La mejor recomendación en este caso es planificar tu reclutamiento de personal con antelación. Solo así podrás realizar estas evaluaciones y proporcionar a los nuevos empleados sesiones de capacitación. Realiza exámenes que prueben la idoneidad de los candidatos para una plaza de personal de hostelería en un restaurante, específicamente en en el terreno que buscas llenar. Observa cómo se desenvuelven en el ambiente de trabajo, ya sea en la recepción, la cocina o en las áreas de limpieza. Organiza tus entrevistas por competencias, cuestiona a tus candidatos sobre la manera en que reaccionarían ante situaciones problemáticas comunes. Aunque no lo creas, la confianza y la capacidad se pueden forjar durante estas sesiones. Las referencias son importantes Solicitar referencias personales y laborales es un aspecto necesario en los currículos de los candidatos, los cuales siempre debes comprobar. La gran movilidad laboral en el sector hace omitir este punto tan relevante en la contratación de personal temporal. ¿Qué dicen acerca de ellos sus patrones anteriores? ¿Cuál es la evaluación de su desempeño y habilidades? ¿Por qué dejaron sus trabajos anteriores? No importa la temporalidad del empleo ofrecido: la excelencia es algo que siempre debe estar en la mira durante el reclutamiento de personal. Conclusión En conclusión, la dinámica de rotación de talento dentro del sector de hostelería y negocios gastronómicos suele enfocarse en el cubrimiento de plazas a la brevedad. Esta premura no permite contemplar los requerimientos del puesto y las habilidades indispensables para las operaciones productivas de un negocio. Durante la contratación de personal para restaurantes y de hostelería debes considerar que, entre los candidatos, eliges el rostro visible de tu establecimiento, es decir, la imagen que recordarán tus clientes. Es por ello que debes desarrollar las estrategias, filtros y exigencias habituales en el reclutamiento de personal, poniendo énfasis en las habilidades propias de los servicios y la atención al público. Los colaboradores de hostelería o del sector gastronómico son la parte más importante de tu empresa y no puedes dejar su selección al azar o a la prisa. Estas personas estarán en contacto con tus comensales o huéspedes, para satisfacer sus necesidades, colmar sus expectativas e incluso escuchar sus inquietudes. Julio Alejandro Sabatés RodríguezConsultor EmpresarialConsolidé
¿Muchos pendientes y no logras avanzar? Probablemente no estás usando tu tiempo efectivamente. El ritmo de vida actual en el ámbito laboral suele tener muchos distractores que no te permiten avanzar en tus actividades, por ello te cuesta trabajo terminar tus pendientes y terminas saliendo tarde o llevándote trabajo a casa. Esto repercute de manera directa en tu calidad de vida, convirtiéndote en un esclavo del trabajo. ¡No todo está perdido! Si aplicas la Técnica Pomodoro podrás tener mejores resultados. Fue desarrollada por Francesco Cirillo a finales de la década de los 80, con ella se busca mejorar la administración del tiempo haciendo periodos efectivos de trabajo divididos en lapsos de 25 min. Su denominación proviene del nombre de la forma del tomate "pomodoro" en italiano, que es el reloj de cocina clásico que utilizó Cirillo para desarrollarla.  Esta técnica la puedes llevar a cabo en equipos de trabajo, donde se dividan las tareas de un proyecto; cada que terminen un pomodoro revisen los avances y decidan si es necesario tomar alguna medida de mejora en el proceso para hacer más eficiente el tiempo. Ayudará a fortalecer las labores de equipo, el compromiso y las relaciones.  Ponerla en práctica no es fácil, ya que supone romper con nuestros hábitos y requiere mucha fuerza de voluntad para evitar la procrastinación. A algunas personas no les parece funcional, por lo que prefieren seguir con su forma de trabajar o probar técnicas distintas.  También puede interesarte Metas SMART Te dejamos nuestra infografía, descárgala y prueba esta técnica. Cuéntanos si te funcionó. ¿Como la has adaptado para tu uso personal?, ¿La probaste con tu equipo de trabajo?, ¿Tienes otras técnicas para mejorar tu rendimiento?. Tus comentarios son muy importantes para todos los que formamos parte de la Comunidad del Blog Consolidé. ¡Comparte! ¿Te pareció útil esta información?¡Suscríbete a nuestro Newsletter!
Los millennials nos enseñaron que, en el siglo XXI, las generaciones se definen por su actitud ante el empleo y el consumo, con una postura diferente en el ámbito laboral; mientras que la generación Z representa un cambio de rumbo en ese sentido: reclama una nueva forma de relación con su trabajo, la cual es en muchos sentidos contrastante con la de los millennials, lo cual es todo un reto para los departamentos de Recursos Humanos: ¿Cómo aprovechar a un trabajador con mayor entrega, que a la vez desea más flexibilidad de parte de las empresas? Conoce las características de la Generación Z en el contexto laboral, y encuentra la manera de aprovechar su talento y compromiso. Estamos presenciando la llegada de una nueva generación a los centros de trabajo, y de una nueva manera de entender las relaciones con la desarrollo personal y el compromiso laboral, que contrasta con la postura de los Millennials. No hay un consenso sobre el periodo que comprende a la generación Z (también llamada Centennial o Postmillennial). Fue en 2015 cuando un estudio de MTV y un artículo de Forbes difundieron el término acuñado por la demógrafa Cheryl Russel,”Generation Z” para definir a los nacidos entre 1995-2005, que en este momento toman el protagonismo laboral al ser la primera generación de nativos digitales: viven con un celular en las manos y todas sus relaciones, personales o de trabajo, se definen a partir de la tecnología digital. Entre las características de esta generación se mezclan una gran preparación y una visión crítica sobre la economía: Los mayores ya han cumplido 24 años. Nacieron y crecieron en una sucesión de crisis financieras. Poseen una gran preparación y una cultura global, que suele incluir el dominio de hasta tres idiomas. Vieron la evolución y fortalecimiento de la cultura de emprendimiento: la conciben como una forma de desarrollo personal y les llena de un alto sentido de la competitividad. Consideran prioritarios los beneficios que ofrece un trabajo, así como la estabilidad económica, pero no al punto de sacrificar la vida afectiva y familiar. Su mente emula a sus dispositivos, son flexibles, dinámicos, pueden realizar varios procesos o tareas al mismo tiempo, además cuentan con diversos talentos y se distinguen por ser muy creativos. Lo que define principalmente a la Generación Z es el uso de dispositivos y aplicaciones en todas las áreas de su vida, desde sus relaciones sentimentales hasta la búsqueda de empleo, incluyendo el consumo de bienes y servicios. Si bien esta es una característica asociada con los millennials, en el caso de la generación Z adquiere otro matiz muy importante: los millennials se apropiaron de las tecnologías digitales a muy temprana edad, mientras que los Gen Z se relacionan con los dispositivos prácticamente desde su nacimiento. Mientras los millennials se distinguen por una gran movilidad laboral, pasando de una empresa a otra, a veces a lo largo del mismo año, la generación Z ha apostado por demandar de las empresas un mayor compromiso y una mayor libertad. Quieren desarrollarse en una sola empresa, de ser posible, pero con una mayor flexibilidad de horarios y trabajando, cuando sea posible, desde casa. ¿Qué espera la Gen Z del mundo laboral? Como profesionales calificados, versátiles y nativodigitales, los miembros de la generación Z viven las relaciones laborales con una marcada diferencia a los millennials. Ofrecen talento, compromiso, una alta preparación así como una vocación versátil, sin embargo quieren respeto a sus tiempos y rutinas. Son abanderados del home office, es decir, el trabajo a distancia realizado desde casa. Algo interesante de la Gen Z es que han aprendido de las equivocaciones de los millennials, sobre todo en términos de formación educativa. Creen que el camino para una mejor preparación profesional es integrarse directamente a la fuerza de trabajo, evitando gastos en preparación académica. ¿En qué tipo de empresa quiere trabajar la Gen Z? Los estudios efectuados acerca de la Gen Z coinciden que los centennials buscan alternativas laborales principalmente a través de apps, sitios de búsqueda de empleo e incluso en las propias webs de las empresas. Otorgan especial atención a las compañías con un gran desarrollo de branding y presencia online; como un tercer valor, se inclinan por las organizaciones con diversidad, es decir: con políticas sustentables, de equidad y con un buen ambiente de trabajo, el cual les permita desarrollarse en una carrera consistente, pues son conscientes de que no tendrán una pensión y buscarán cómo sobrevivir en su vejez. Si tales empresas apuestan por horarios flexibles, jornadas mixtas o teletrabajo, se encuentran ante su empleo ideal. ¿Qué trabajos busca la Generación Z? Al ser conformada por nativos digitales, la Gen Z busca empleos en el ámbito tecnológico. Sin embargo, a diferencia de los millennials, selecciona profesiones que combinen el quehacer digital con aspectos tangibles y prácticos. Entre las nuevas profesiones que la Gen Z ha contribuido a desarrollar con su talento se encuentran: Arquitectos digitales para diseñar viviendas virtuales Analistas de big data Consultores de bienestar geriátrico Nanomédicos en creación de implantes y dispositivos de automedicación Ingenieros para inteligencia artificial Dentro del universo laboral, hoy en día conviven tres generaciones: los llamados baby boomers, los millennials y la Gen Z. Los nacidos entre 1995-2005 revisten un interés especial para los departamentos de Recursos Humanos, pues reúnen las mejores virtudes de las dos generaciones anteriores. Los reclutadores deben ver a la Gen Z como una mezcla de practicidad e idealismo. Un aspecto práctico que les hace ser leales a una empresa. Un idealismo que les impulsa al desarrollo personal con una predilección por los ambientes laborales diversos. La Gen Z es una fuerza de trabajo que cree en la capacidad del desarrollo laboral, gracias a la valoración de la tecnología, la preparación académica y  el desarrollo personal.