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El 20 de diciembre de 2013 la londinense Justine Sacco se convirtió en uno de los ejemplos más elocuentes de los efectos negativos de las redes sociales sobre el branding personal. Antes de tomar su vuelo a Cape Town (Sudáfrica) para tomar posesión de su cargo como directora en el emporio InterActive Corp, Sacco se tomó un momento para tuitear un chiste desde su teléfono: “Me voy a África. Espero no contagiarme de SIDA. Sólo bromeo: soy blanca.” La frase fue retuiteada desde miles de cuentas, con comentarios de todo tipo, que recalcaban lo que los usuarios interpretaron como una mezcla de racismo e insensibilidad. Sacco no sabía que durante las 11 horas de su vuelo había generado una ola de odio que llegó hasta los directivos de la empresa que la acaban de contratar. Cuando su vuelo llegó a su destino, leyó entre las respuestas a su tuit su despido fulminante desde la cuenta del CEO de InterActive. A pesar de la visibilidad que tuvo este caso y del tiempo que ha pasado, episodios como el de Justine se multiplican. Los usuarios de las redes sociales no cuidan lo que dicen, ni siquiera cuando se saben vigilados por el ojo público y por las empresas que los emplean. Las redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn) son una adictiva plaza pública en la que los colaboradores pueden perder sobriedad y mesura. Y, en ocasiones, carreras enteras. El antídoto para estos excesos es el branding personal en redes sociales. ¿Qué es el Branding Personal?  ¿De qué se trata esta estrategia de marketing tan necesaria? El gran error de muchos usuarios de redes sociales es que se olvidan de la esencia de las redes mismas: Son medios de comunicación, canales personales en los que cada uno de nosotros es un producto. Las redes sociales nos ofrecen la gratificación inmediata de los “me gusta”, los comentarios positivos, la formación de comunidades a nuestro alrededor e incluso la rentabilidad de convertirse en influencer. Fotografía por Hunters Race en Unsplash. Este camino exitoso a través de las redes tiene una estrategia clave: el branding personal. Branding es el nombre que le damos al trabajo para crear una marca a través del prestigio de sus productos, su filosofía empresarial y su ética de trabajo. Una marca se construye al imbuir de sentido positivo a una marca o a sus productos.  De esta forma, ligamos de manera automática a Coca Cola con “la chispa de la vida”, a Starbucks con el comercio justo y a Apple con la innovación. ¿Qué es el branding personal? Una estrategia que propone que cada uno de nosotros realice un proceso mercadológico para aumentar nuestro prestigio como profesionales.  ¿De qué manera? Cuidando nuestra imagen personal, demostrando el valor de nuestras habilidades y experiencia para establecer una relación positiva con una audiencia. El branding personal fue creado por el experto en marketing y business management estadounidense Tom Peters en 1999 en su artículo “The branded called you”. Peters estableció las ventajas de desarrollarse a uno mismo como a una marca: Genera confianza y prestigio entre tu target objetivo: Empleadores (actuales y posibles), compañeros y competencia. Te mantiene en la mente de tus clientes o de los usuarios de tus servicios (actuales y posibles). Te permite ser la diferencia en un entorno profesional homogéneo y competitivo. Te posiciona como un experto en tu sector y especialidad. Convoca a colaboradores para tus proyectos. Aumenta tu notoriedad y valor de mercado. Refuerza tu prestigio y credibilidad. Y, sobre todo, te permite controlar la construcción de tu identidad. El branding personal es una estrategia para tratarnos como una marca que se fortalece, difunde y protege. Esta marca personal se irradia a todos y a quienes nos rodean: familia, amigos, colegas… pero sobre todo a la empresa para la que trabajamos. Fotografía por Pixabay en Pexels. ¿Por qué es importante cuidar el Branding Personal? Tratarte a ti mismo como una marca te permite ampliar tus oportunidades de negocio más allá de tu lugar de trabajo.  Un gesto tradicional como la entrega de una tarjeta de presentación es una de las estrategias más efectivas y tradicionales; con ella, expandes tu círculo de influencia. Ese pequeño impreso era una versión modesta de lo que hoy implican las redes sociales. Actualmente, es un trámite automático que busquemos las redes sociales de un posible empleado o socio para conocerlo, no tanto como una persona, sino como un profesional empleable, eficiente, confiable. Es muy probable que cada vez que llegamos a una entrevista de trabajo o a una reunión con un cliente, nuestra contraparte ya lo sepa todo de nosotros a través de nuestras redes sociales. Redes sociales y Branding Personal Las redes sociales pueden convertirse en excelentes herramientas para el branding personal, pues al final de cuentas cada usuario controla lo que publica en ellas. A través de Instagram podemos ofrecer una imagen entusiasta y energética de nuestra rutina. A través de Facebook y Twitter podemos ofrecer conocimientos y asesorías que nos posicionen como expertos en nuestro campo. Sin embargo, se ha revelado que hoy en día uno de los grandes problemas del branding personal es, precisamente, el uso de las redes sociales. Justine Sacco y su desafortunado tuit no son un caso aislado, sino una tendencia que no desaparece a pesar de las secuelas que implica el uso irresponsable de las redes. Los casos más visibles del mal uso de las redes sociales incluyen despidos, pérdidas de oportunidades de empleo, patrocinios y contratos. Podemos concluir que en estos casos los involucrados usaron su voz para atentar contra las políticas de las empresas que les contrataron:  Compartieron información sensible sin la autorización de la empresa. Dieron comentario negativos sobre sus labores o sobre los clientes. Revelaron que estaban en actividades de ocio cuando habían pedido permisos por enfermedades. Hicieron comentarios negativos, racistas, misóginos, homofóbicos o que herían a un colectivo. ¿Por qué son graves estas expresiones y valieron el despido de sus autores?  En ocasiones, el uso de las redes sociales nos hace olvidarnos que así como nosotros construimos una marca, las empresas construyen la suya. Una parte esencial de esa construcción son los empleados. Los colaboradores y el talento de una empresa son parte esencial de su marca porque constituyen su rostro visible, su aspecto humano, el contacto directo con el cliente. Una mala expresión en las redes sociales, una foto de las instalaciones o un video burlón, pueden acabar con el prestigio y el negocio de una empresa.  Un comentario controversial, groserías o imágenes vulgares no van de acuerdo con los valores de una empresa moderna. Por ello, las organizaciones buscan personas cuyo branding personal se muestre acorde con los valores empresariales. Redes sociales y la imagen que reflejas Una falla de tu branding personal en las redes sociales puede costarte el trabajo. Por ello es vital comprender que las redes crean una imagen que tal vez no es la que tú crees. Los aspectos negativos de cada persona se potencian en las redes sociales, y pueden afectar las relaciones con  tu empresa, superiores, compañeros y clientes. Fotografía por CoWomen en Unsplash. ¿Cómo evitar la posibilidad de dañar tu imagen profesional en las redes sociales? Sigue una serie de precauciones válidas para todas las redes, ya sea que subas textos, imágenes o videos. Publica de forma inteligente. Si tienes dudas, quizá lo mejor es que no lo publiques. Respeta la confidencialidad. No importa si se trata de buenas o malas noticias. Si no se ha dado la autorización de divulgar un hecho o una información sobre tu empresa, no lo hagas.  Usa el sentido común. Si mientes y finges una enfermedad, un embotellamiento, la pérdida de un vuelo, atentas no sólo contra tu branding personal, sino contra toda tu credibilidad como profesional y persona. Sé congruente con tus acciones.  Sé empático. Ponte en los zapatos de las personas de las que estás a punto de hablar: ¿Cómo te sentirías si hablase alguien así de ti? La mayoría de los tropezones en redes pasan por no responder a esta pregunta antes de publicar. Haz control de daños. Si ya cometiste el error, ten una estrategia y comprométete con ella. Las disculpas públicas no son suficientes, pero son el primer paso. El resto es demostrar un cambio de actitud.  Hay también otras medidas que puedes tomar sobre el contenido específico que compartes en las redes sociales, y que ahora te describimos. ¿Qué imágenes compartes?  Las fotos de un estilo de vida desinhibido son las imágenes que conllevan un mayor riesgo. Aquel material en el que se ejerce violencia o te muestre como una persona agresiva tampoco es una buena estrategia. Evita mostrarte consumiendo alcohol u otras sustancias embriagantes, tampoco subas fotos mostrando lujos absurdos o en compañía de personajes con un marcado cariz ideológico o mediático.  Lo que sí debes publicar Usa la misma foto de presentación en todas tus redes para hacerte más reconocible; mucho mejor si es tomada por un profesional. Apuesta por el plano medio: de los hombros al rostro con un fondo vivo que resalte tus facciones. Sube fotos que otros te hayan tomado y que te muestren en tu trabajo, en actividades sociales o interactuando con tu familia. En general, mostrando una vida profesional llena de brillo y energía creativa. En todas tus publicaciones utiliza las fotos titulándolas con tu nombre y añadiéndolo en la forma de hashtag (#tunombre), de modo que quien te googleé pueda hallarlas fácilmente. Fotografía por Sara Kurfeß en Unsplash ¿Qué memes debes publicar? Este es un tema delicado, como lo es el humor que se maneja en las redes sociales. Aunque no sean de tu creación, al publicar un meme te adhieres a sus dichos y a su estética, lo que se convierte en una declaración de principios que no siempre juega a tu favor.  ¿Nuestro consejo? Evítalos si hablan de política, minorías, hechos desagradables o son sexistas. Realiza tus propios memes de modo que sean otra herramienta de tu branding personal. ¿Qué comentarios puedes publicar? Cada publicación en tus redes es una oportunidad para ganar audiencia… o una razón para perderla. En el ingente número de usuarios de las redes, cada vez destacan con mayor frecuencia aquellos que aportan información significativa. Deriva tus publicaciones hacia tu ramo o especialidad. Aporta valor a tu audiencia con datos, opiniones, reseñas y tutoriales que muestren experiencia, valor profesional y el estilo personal de hacer lo tuyo. Todos somos especialista en algo, pero las redes pueden mostrar que eres el mejor. ¿Qué tan recomendables son los Check-ins? El Check-in es una añadido de algunas redes como Facebook e Instagram que le dicen a todo el mundo que estás por ingresar al local de moda o que has llegado al aeropuerto para tomar un vuelo.  Se trata de una funcionalidad que puede operar de manera automática siguiéndote en tus recorridos mediante la geolocalización. Puedes usar esta funcionalidad para nutrir tu branding personal: Evita su modo automático: el abuso de notificaciones asusta a la audiencia, además de que no siempre estarás visitando lugares relevantes. Sólo úsala en tránsitos significativos, que sumen a tu prestigio. Siempre comenta sobre los espacios que visitas, los lugares en los que consumes y los viajes que realizas, pues esas menciones pueden servirte para ampliar tu zona de influencia. ¿Qué hay de las opiniones políticas? Los grandes debates de las redes sociales y las grandes olas de odio que se generan obedecen, en su gran mayoría, a opiniones políticas, ideológicas o sobre temas controversiales.  En este caso lo mejor es evitar posicionarse. Cuando tu audiencia exija una opinión siempre es mejor apuntar al respeto y la tolerancia, sin declararse en algún bando. ¿Hablar de la empresa y de tus compañeros de trabajo?  Aunque no sean parte de tus redes, es mejor que, como dice el dicho, si no tienes algo positivo que decir, mejor no lo digas.  Cada empresa ha diseñado canales para lidiar con controversias y debates, y es mejor que en el caso de tu inconformidad hacia un compañero o superior, o en contra de alguna política de la empresas, utilices el diálogo directo o las vías institucionales antes que las redes sociales. Incluso en el caso de los subtuits (alusiones veladas), todo termina por llegar al aludido, y nunca acaba bien. Conclusión El branding personal es una estrategia de desarrollo profesional que consiste en alimentar tu imagen y prestigio como si se tratase de una marca. Las redes sociales pueden ser una herramienta fabulosa, pues te permiten nutrir esa marca a través de imágenes, comentarios y videos que te muestren como una persona confiable, comprometida, capaz. Las redes sociales atraen la atención de clientes, empleadores, socios… o la repelen. El costo del mal uso de las redes sociales (el precio del mal branding personal) puede ser terrible: tu empleo, tu prestigio profesional y tu futuro. Postea con inteligencia, sube imágenes positivas, ofrece opiniones significativas y una guía valiosa: nutre tu branding.
La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE)[1], define a las “competencias”, en nuestro caso hablando de las competencias laborales, a aquellas habilidades y capacidades adquiridas a través de un esfuerzo deliberado y sistemático por llevar a cabo actividades complejas. Desde hace décadas, el departamento de Capital Humano ha volcado sus esfuerzos por identificar estas competencias en los profesionales. Sin embargo, en un mundo que cambia y se reinventa constantemente, parece una tarea cuesta arriba encontrar al candidato ideal. De acuerdo a la Encuesta de Competencias Profesionales realizada por el Centro de Investigación para el Desarrollo, A.C. (CIDAC)[2], 26% de las empresas tienen dificultades para identificar trabajadores jóvenes con el perfil adecuado para el puesto. Ante este escenario es necesario hacer un análisis de las competencias laborales que requiere la organización para determinados cargos, además de revisar las tendencias en el mercado para poder tomar decisiones acertadas, garantizando la disminución en la rotación del talento. Más allá de un título universitario: valora la experiencia Si bien el título universitario siempre ha sido altamente valorado en el mercado laboral, ya que no se puede negar que aporta conocimientos valiosos, también en un hecho que los programas académicos en muchos casos no se encuentran actualizados o acordes con el “mundo real”. Por otro lado, algunos egresados tampoco cuentan con experiencia en muchos de los casos que les permita balancear con cualquier falencia académica. De esta forma, los reclutadores se encuentran en una encrucijada intentando hacer la mejor elección. Ese es el momento de conocer las Tendencias de Reclutamiento, para aprender cómo aplicarlas y darle un giro a nuestra búsqueda. La Directora de Talento de Netflix, Parry McCord[3], asegura que el éxito para captar los mejores empleados es identificar a candidatos de alto rendimiento que generen resultados e innovación. Para lograrlo, debes enfocarte más en la personalidad y el carácter, más que en las habilidades y los conocimientos. “Es preferible un empleado maduro, el cual sabrá priorizar los objetivos grupales, antes que los propios. Contrata adultos y trátalos como adultos”, agrega McCord. Competencias laborales más solicitadas en 2019 La tecnología ha cambiado las competencias laborales que se necesitan para ocupar la mayoría de los cargos. Es así como el manejo de herramientas informáticas, la capacidad de análisis, la toma de decisiones asertivas y la facilidad de adaptarse a los cambios son parte del nuevo paquete de habilidades que debe tener cualquier profesional. Las competencias laborales se pueden dividir en “soft skills” y “hard skills”[4]. Las “hard skills’, o habilidades duras, son "habilidades específicas que se pueden enseñar y que es posible definir y medir, como: redacción, matemáticas, lectura o la capacidad de usar programas de software". Por otra parte, las “soft skills”, o habilidades blandas, incluyen las habilidades intrapersonales, las habilidades sociales y los rasgos de personalidad, siendo más difíciles de medir. Según la encuesta Workplace Learning Report de LinkedIn[5], el desarrollo de soft skills de los colaboradores debe ser uno de los principales objetivos de cualquier empresa. Para ponerlo en cifras, actualmente, 57 % de los altos directivos de hoy coinciden en que las habilidades blandas son más importantes que las habilidades duras. Un estudio socioeconómico también puede ser una valiosa herramienta para conocer más de tus posibles candidatos durante el reclutamiento. ¿Cuáles son las competencias laborales que debes identificar en los profesionales? De acuerdo al propio LinkedIn[6], estas son las competencias laborales que las empresas están buscando en 2019: Cloud Computing: está creciendo la demanda, gracias al desarrollo de esta área. Inteligencia Artificial: más empresas se valen de esta herramienta para sus tareas más básicas. Razonamiento analítico: las compañías demandan cada vez más profesionales capaces de tomar decisiones inteligentes basadas en datos e información estadística. Gestión de personas: retener talento se complica debido a la mayor movilidad a nivel global así como mayor predisposición al cambio de los profesionales. UX Design: para crear experiencias digitales pensando en el usuario final. Desarrollo de aplicaciones móviles: los expertos coinciden que aún queda mucho por desarrollar en este tema. Producción de vídeo y audio: los formatos más consumidos en la actualidad. Sales Leadership: siempre es requerido para garantizar el éxito de la empresa. Traducción: conocer más de un idioma comienza a ser mandatorio en un mundo interconectado, en el que se abren las oportunidades de tener socios y clientes en otros países. Procesamiento del lenguaje natural: la tendencia es que todo (desde teléfonos y electrodomésticos hasta carros) comienza a funcionar por voz. Otras hard skills que han estado en demanda en los últimos años, pero siguen estando entre las más buscadas se encuentran: Scientific Computing, Game Development, Social Media Management y Digital Marketing, Animación, Business Analysis, Diseño Industrial, Estrategias competitivas, Customer Service Systems, Software Testing, Científicos de datos, Computer Graphics, Comunicaciones corporativas. En el caso de las soft skills, la creatividad, la capacidad de persuasión, el razonamiento analítico, cooperación y adaptabilidad a escenarios de cambios son las más valoradas en este momento por la mayoría de las empresas en el mundo, complementa el reporte de LinkedIn, en conjunto con la imagen personal. Detectar oportunidades para destacar entre los candidatos Lo primero que debe hacer la empresa, como parte de su gestión del capital humano, es identificar las competencias laborales que quiere que tenga el candidato ideal para ocupar una vacante. A partir de allí, será mucho más fácil avanzar en la búsqueda de ese perfil. Perfil ajustado al cargo: las hard skills no dejarán de ser claves a la hora de evaluar a los candidatos. Sin embargo, en caso de que tengas varios candidatos que cumplan estos requerimientos técnicos, el diferencial estará en las soft skills y cómo pueden utilizarlas para tener un desempeño exitoso en tu empresa. Conocer sobre la empresa: cuando un candidato conoce sobre tu empresa, su historia, su área de acción, está demostrando que tiene interés por su posible futuro lugar de trabajo. Este conocimiento lo pone en la delantera sobre otros que se muestran apáticos y poco motivados a involucrarse con los valores de la empresa. Experiencia y formación valiosa: considerando la importancia de las soft skills, no limites tu evaluación a la experiencia profesional. Otro tipo de experiencias como intercambios, voluntariados, estudio de idiomas, desarrollan una serie de habilidades que se pueden convertir en competencias laborales. Conclusión Las competencias laborales más buscadas en 2019 están directamente relacionadas con los avances tecnológicos, así como con habilidades que tienen que ver más con la personalidad, además de la capacidad de comunicación y trabajo en equipo de los profesionales. Con esta idea, se habla de un balance entre las llamadas “soft skills” y “hard skills” como el candidato ideal. Para ello, debes definir bien lo que estás buscando en la persona que ocupará el cargo, antes de iniciar el proceso de reclutamiento. [1] OECD (2010) Towards an OECD Skills Strategy. Estados Unidos. Recuperado en www.oecd.org [2] CIDAC (2014) Encuesta de Competencias. México. Recuperado en www.cidac.org [3]Netflix (2009) Netflix Culture: Freedom & Responsability. Estados Unidos. Recuperado en www.slideshare.net [4] David Garrote Yáñez (2019) ¿Cuáles serán las competencias más demandadas en 2019? Una aproximación empírica. España. Recuperado en www.linkedin.com [5] LinkedIn (2019) 2019 Workplace Learning Report. Estados Unidos. Recuperado en www.learning.linkedin.com [6] LinkedIn Learning (2019) The Skills Companies Need Most in 2019 – And How to Learn Them. Estados Unidos. Recuperado en www.learning.linkedin.com
El pasado 1º de mayo el Senado aprobó una nueva Reforma Laboral en México, que fue promulgada y publicada en el Diario Oficial de la Federación [1]. Esta reforma incluye importantes cambios en la legislación laboral, siendo los más relevantes la libertad sindical, las garantías a los trabajadores del hogar y la creación del Centro Nacional de Conciliación. Como empresa, ¿qué necesitas saber sobre esta reforma? ¿Cuáles cambios que debes implementar? Te compartimos algunos puntos clave para que puedas alinearte a la nueva legislación, evitando así cualquier inconveniente con tus colaboradores o las autoridades. ¿Qué es la Reforma Laboral 2019? La Reforma Laboral en México de 2019 ajustó la Ley Federal del Trabajo (LFT). La iniciativa base de la reforma se presentó el 23 de diciembre de 2018, siendo aprobada el 11 de abril de 2019 por la Cámara de Diputados y el 29 de abril por la Cámara de Senadores. Esta Reforma Laboral surgió como parte de las obligaciones del país, luego de la firma del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). En este sentido, era necesario realizar cambios en materia laboral y sindical para adaptarse a los términos de ese acuerdo. Los cambios de la Reforma Laboral en México 2019 Con esta nueva Reforma Laboral se modifica el artículo 3 que define al trabajo como “un derecho y un deber social. No es artículo de comercio, y exige respeto para las libertades y dignidad de quien lo presta”.De igual forma, se clama por el reconocimiento a las diferencias entre hombres y mujeres para obtener su igualdad ante la ley; así como por la garantía de “condiciones que aseguren la vida digna y la salud para las y los trabajadores y sus familiares dependientes”. Con este concepto como principio, se ajustaron diversos aspectos en la LFT: Libertad de afiliación sindical: luego de la reforma laboral en México, los trabajadores tendrán derechos de libre afiliación y participación dentro de los sindicatos, federaciones o confederaciones. En este sentido, nadie podrá ser obligado a ser parte de ellas. De igual forma, se promueve la implementación de votaciones ajustadas a las reglas democráticas, así como de igualdad de género, por lo que la participación de los integrantes será personal, libre, directa y secreta. Funcionamiento de sindicatos: el registro de un sindicato puede cancelarse si se confirma que sus dirigentes han cometido actos de extorsión contra sus patrones. Además, se establece que el período de duración de las directivas no puede ser indefinido. Por otro lado, las directivas tendrán la obligación de rendir cuentas de manera detallada. Desaparición de las Juntas de Conciliación: serán sustituidas por tribunales laborales que dependerán del Poder Judicial para la resolución de conflictos entre patrón y empleado, pero se llegará ante tribunales sólo cuando se hayan agotado las instancias de conciliación. Creación del Centro Nacional de Conciliación: de acuerdo a la reforma laboral en México de 2019, estas serán las primeras instancias en donde se buscará la resolución de conflictos entre trabajadores y empresas. Se estiman 32 centros de atención que iniciarán funciones en 2021. También tendrá entre sus actividades llevar el registro de contratos colectivos, legislaciones internas y otros documentos sindicales. Adicionalmente, se expedirá la Ley Orgánica del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. Garantías a los trabajadores del hogar: el patrón debe cooperar para la instrucción de sus trabajadores y darles de alta en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), así como pagar cuotas u otras obligaciones. Igualmente, la reforma laboral en México también garantiza que tendrán derecho a día y medio de descanso semanal, preferiblemente sábado y domingo. Trabajadores del campo: la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) será la encargada de fijar las percepciones mínimas de los trabajadores del campo. De igual forma, la nueva reforma laboral en México contempla que los patrones tendrán que llevar registro de los trabajadores temporales, para sumar y definir su antigüedad. Otras responsabilidades de los patrones: Protocolo para evitar discriminación: en conjunto con los trabajadores, la empresa debe definir e implementar un protocolo para prevenir casos de discriminación por razones de género, así como atención de casos de violencia, acoso u hostigamiento sexual; además de colaborar para erradicar el trabajo forzoso infantil. Entrega de copia del contrato: los patrones tendrán la obligación de entregar a los trabajadores una copia impresa del contrato colectivo, dentro de los 15 días siguientes al depósito de este documento ante el Centro Federal de Conciliación, y será acreditado con la firma de recibido del colaborador. Revisión de contratos colectivos: los contratos colectivos deben ser discutidos a los cuatro años, luego de la implementación de la reforma laboral en México.  Información clara sobre las deducciones: el recibo de pago debe entregarse al colaborador; este debe detallar las deducciones de pago, explicando los conceptos correspondientes. ¿Cómo deben proceder las empresas? Una empresa siempre debe cumplir con la regulación laboral vigente. Es por ello que, ante esta reforma laboral en México, se hace necesario comenzar a implementar los cambios progresivamente para evitar cualquier situación que implique un perjuicio. Estas son nuestras recomendaciones: Conocer los cambios: revisa la documentación oficial, investiga sobre las repercusiones de estos cambios, así como los mecanismos para implementarlos en tu empresa. Es importante que aclares cualquier duda, por lo que puedes acudir a las autoridades o contactar a asesores especializados en materia laboral en México. Alinearse a la ley: una vez que tengas claros los cambios de la reforma laboral en México tendrás que comenzar a realizar algunas diligencias como: el proceso de legitimación del contrato colectivo, asegurarte de entregar recibos detallados a tus colaboradores, entre otros. Establecer una comunicación directa con los trabajadores: es importante abrir canales de comunicación, al igual que ofrecer charlas informativas a los colaboradores para explicarles qué es la reforma laboral y sus implicaciones. Por otro lado, debes recordar que los Contratos Colectivos deben ser aprobados por los trabajadores. Conclusión La Reforma Laboral en México de 2019 supone nuevos retos para las empresas, así como para los trabajadores. Este cambio en la legislación redefine el concepto del trabajo, con el fin de dar mayor protagonismo a su función social, al tiempo que busca disminuir los casos de discriminación o conflicto. En ese sentido, tanto los sindicatos de trabajadores como los patrones tendrán que ajustar ciertos procesos para garantizar una relación más justa y transparente. Las compañías deben conocer a fondo las implicaciones de la reforma para evitar cualquier inconveniente y realizar los cambios; sin descartar tener asesoría especializada para garantizar una transición exitosa. [1] Secretaría de Gobernación (2019). Diario Oficial de la Federación, 1º de mayo de 2019. México. Recuperado en www.dof.gob.mx
Los sistemas de nómina toman cada vez más protagonismo dentro del mundo empresarial en México, ya que agilizan innumerables tareas que deben llevarse a cabo de la manera más eficiente, como cálculos de salario, prestaciones, deducciones, impuestos, bonos, aportes al seguro social, entre otras. Implementar este tipo de programas informáticos es sencillo y puede ser la mejor solución para automatizar ciertos procesos dentro de la empresa. Sin embargo, es necesario conocer tanto sus funcionalidades como los beneficios que pueden aportar, antes de tomar cualquier decisión. ¿Qué es un sistema de nómina y por qué es tan importante para las empresas? En términos simples, un sistema de nómina es un software o programa informático que permite automatizar ciertos procesos relacionados con el manejo de la plantilla de una empresa. En la mayoría de estas herramientas es posible realizar configuraciones que se adapten a tus necesidades, para realizar los cálculos o completar las tareas. Durante tu gestión debes realizar trámites que resultan tediosos y complicados, como dar de alta a los colaboradores en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), así como en el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit); o realizar los pagos de impuestos y utilidades. Gracias a la automatización, puedes reducir la carga de trabajo, así como disminuir errores que podrían representar multas o sanciones, de acuerdo a la Ley del Seguro Social u otras regulaciones laborales. Beneficios de usar un sistema de nómina Estos son algunas de las ventajas que puedes disfrutar al usar esta herramienta: Automatización de procesos: algunas tareas como cálculos complejos, envío de recibos y notificaciones a los trabajadores, o incluso la actualización de los datos de la nómina, pueden configurarse para que se hagan de manera autónoma. Reducir costos y la carga administrativa: necesitarás menos tiempo, así como menos recursos, para dedicar a estas tareas. De esta manera, podrás enfocarte en crear nuevas propuestas o planes para la gerencia de la empresa. Centralizar información de la nómina: una de las principales ventajas de usar un sistema de nómina es poder tener toda la información de tu equipo en un solo lugar. De este modo, no tendrás que revisar varios archivos o plataformas, para poder obtener datos específicos que necesites en determinado momento. Elimina duplicidad o errores de datos: de acuerdo al IMSS, los patrones con 5 o más empleados deben usar el Sistema Único de Autodeterminación (o SUA)[1], para dar cuenta de las incidencias de sus trabajadores. Un error o falta de concordancia entre los datos del SUA con los de tu nómina podría significar una multa o sanción. Datos actualizados: al contar con un programa informático para gestionar la nómina, podrás hacer una actualización de datos instantánea. Así tendrás la seguridad de que la información que está allí es la más reciente. Cálculos precisos: los cálculos de nómina son complejos, por lo que se pueden cometer errores al hacerlos manualmente. El uso de un sistema de nómina garantiza realizar dichos cálculos de manera precisa, lo que permite evitar multas o cualquier situación legal. Por ejemplo, los creadores del Software SICOSS aseguran que se puede tener hasta 99% de precisión.[2] Mayor seguridad: Los programas informáticos permiten tener un registro actualizado de actividades, identificar qué usuario realizó modificaciones; además de poder hacer copias para resguardar tus datos en una unidad de almacenamiento alternativa o en la nube. Automatización y administración de obligaciones fiscales Cada año, una empresa tiene una serie de obligaciones fiscales que cumplir. Muchas de ellas son procesos largos, complicados, que ameritan una serie de requerimientos, por lo que es más que probable que alguno se te pueda olvidar. Para evitar estas situaciones, que se traducen en multas, sanciones, denuncias y otros procesos legales, puedes implementar un sistema de nómina que te permita tanto automatizar cómo administrar, de forma pertinente, todas estas tareas. Con un sistema de nómina podrás: Tener control de las cuotas obrero-patronales: la gestión del Capital Humano no solo implica el cálculo de sueldos. Es necesario hacer pagos relacionados con la seguridad social, que van desde riesgos de trabajo, enfermedades y maternidad hasta prestaciones sociales. Un pago retrasado, un mal cálculo o un error en las diligencias puede ser catastrófico para la empresa. Hacer seguimiento de la nómina: cuando utilizas este tipo de herramientas tendrás un registro completo de tus empleados, con todos los datos e incidencias de su trayectoria en la compañía. Realizar tareas múltiples: usar la tecnología para agilizar los procesos ofrece diferentes tipos de beneficios. Uno de ellos es poder realizar varias tareas a la vez. No solo se trata de hacer cálculos, puedes seguir y administrar diferentes procesos relacionados con el departamento de recursos humanos, sin necesidad de instalar más de una plataforma. ¿Cómo elegir un sistema de nómina? En el mercado existen diferentes opciones, así que, antes de tomar una decisión definitiva, debes asegurarte de elegir el mejor software para ti. Para ello, puedes tomar en cuenta estos cuatro criterios:x Que se ajuste a tus necesidades: es fundamental que el sistema de nómina resuelva las tareas que requieren automatizar para agilizar tu gestión; que se pueda ajustar a tus procesos internos y que esté alineado a las reglamentaciones actuales. Que sea personalizable: esto es esencial. Solo así podrás adaptar la herramienta para que responda a las tareas que debes solucionar a tu ritmo, en concordancia con tus propios procesos internos. Que esté en constante actualización: día a día la tecnología evoluciona y los requerimientos legales también, aunque con menos frecuencia. Un buen programa debe estar reinventándose regularmente para ajustarse a estos cambios. Que esté avalado por las autoridades: cumplir las reglas siempre debe ser obligatorio para cualquier empresa, por lo que seleccionar el programa para gestionar tu nómina no debe estar fuera de esta premisa. Por ejemplo, el software SICOSS es el único programa mexicano[3] avalado por el IMSS y el INFONAVIT, para el cumplimiento de las obligaciones patronales. Conclusión Antes de descartar el uso de un sistema de nómina, por creer que es costoso o complicado, debes considerar todos los beneficios que puede significar para tu empresa. No se trata solo de automatizar procesos, sino de mejorar la gestión, realizar cálculos más precisos, así como de hacer un mejor seguimiento de las incidencias en tu plantilla. La clave está en seleccionar el que más se adapte a tus necesidades. Sin embargo, es importante que puedas personalizarlo y que esté dentro del marco legal que rige actualmente. Es posible que para ello necesites un poco de asesoría profesional, pero verás que vale la pena, sobre todo para impulsar el departamento de Capital Humano de tu empresa.
En México, cada hora ocurren alrededor de 45 accidentes de trabajo, de acuerdo a un informe realizado en 2018 por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que recoge los datos en todo el país [1]. Esto se traduce en 398,740 incidentes contabilizados por el IMSS ese año; siendo el sector industrial, el de comercios y servicios, los más afectados. Este reporte también asegura que cada ocho horas, aproximadamente, muere un colaborador en su lugar de trabajo. Pero, ¿qué rol juega el patrón dentro de esta realidad? ¿Qué medidas puede tomar la empresa para reducir los riesgos laborales, según la Ley Federal del Trabajo? ¿Qué dice la Ley Federal del Trabajo sobre los riesgos laborales? En el Capítulo Noveno de la Ley Federal de Trabajo (LFT) se encuentra toda la reglamentación relacionada con los riesgos laborales. Lo primero que debes saber es que un riesgo laboral está definido como “accidentes y enfermedades a que están expuestos los trabajadores en ejercicio o con motivo del trabajo”, según el artículo 473 LFT. De igual forma, se explica que los riesgos laborales pueden producir incapacidad temporal, incapacidad permanente, parcial o total, así como la muerte (artículo 477 LFT). En el caso específico de los accidentes laborales, el artículo 474 los cataloga como “toda lesión orgánica o perturbación funcional, inmediata o posterior, o la muerte, producida repentinamente en ejercicio, o con motivo del trabajo”. Una particularidad en la ley es que se incluyen los que “se produzcan al trasladarse el trabajador directamente de su domicilio al lugar del trabajo y de este a aquel”. En este sentido, la LFT establece en su artículo 132, numeral XVII, que los patrones deben “cumplir las disposiciones de seguridad e higiene que fijen las leyes y los reglamentos para prevenir los accidentes y enfermedades en los centros de trabajo y, en general, en los lugares en que deban ejecutarse las labores”. ¿Cómo proceder si un empleado tiene un accidente de trabajo? Como patrón, estás en la obligación de dar de alta a tus colaboradores en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en un plazo de hasta cinco días hábiles, de acuerdo a la Ley del Seguro Social (Artículo 12). De esta manera, puedes asegurarte de que tu plantilla esté protegida con el IMSS, en caso de accidentes de trabajo. Si un empleado sufre un accidente laboral y no se encuentra debidamente registrado en este organismo, la empresa tendrá que hacerse responsable por todos los gastos que conlleve el incidente (artículo 88 LSS, Capital Constitutivo) así como del pago correspondiente al tipo de incapacidad laboral. Cuando ocurre un accidente de trabajo, como lo define el IMSS, es necesario cumplir con los siguientes trámites: Determinar si fue un accidente de trabajo: la LFT y la LSS especifican las condiciones que debe tener el incidente para ser considerado, por el IMSS, como un accidente de trabajo; ya que ello decretará la responsabilidad económica y legal que tiene el empleador con el colaborador. Por otro lado, la ley también establece las situaciones en que no califican como riesgos laborales. Hacer las gestiones en el IMSS: como empleador, debes informar cualquier accidente de trabajo en el IMSS. De esta manera, el colaborador lesionado recibirá beneficios de dos tipos: por un lado, la atención médica y, por otro, los pagos e indemnizaciones correspondientes a cada caso. El artículo 487 de la LFT describe que los trabajadores que sufran un accidente de trabajo tendrán derecho a asistencia médica y quirúrgica, rehabilitación u hospitalización, si es necesario; medicamentos e insumos de curación; aparatos de prótesis y ortopedia, según el caso; además de la indemnización fijada por la ley. Conocer el tipo de incapacidad e indemnización correspondiente: el IMSS tiene la responsabilidad de informar a las partes involucradas (empleador y colaborador) los detalles del caso por accidente de trabajo; así como el tipo de incapacidad determinada o la defunción. Tomando en cuenta este dictamen, se hará el pago de indemnizaciones definido para cada situación. Incapacidad temporal: pago íntegro del salario que deje de percibir, mientras subsista la imposibilidad de trabajar. Incapacidad permanente parcial: pago del porcentaje que fija la tabla de valuación de incapacidades, calculado sobre el importe que debería saldarse, si la incapacidad hubiese sido permanente total. Incapacidad permanente total: pago equivalente a 1095 (mil noventa y cinco) días de salario. Indemnización por muerte: comprenderá dos meses de salario, por concepto de gastos funerarios y el pago de la cantidad que fija el artículo 502 de la LFT. Medidas preventivas para evitar accidentes laborales La Ley Federal del Trabajo es muy clara respecto a las obligaciones de los patrones (Artículo 512-E) Allí se incluyen diversas normas preventivas para evitar accidentes de trabajo, entre las que destacan: Proporcionar capacitación y adiestramiento a los trabajadores, sobre las medidas de seguridad que deben seguir para evitar los accidentes de trabajo según el IMSS; así como los beneficios que tienen como afiliados a Instituciones de Seguridad Social. Proveer los instrumentos y materiales necesarios para la ejecución del trabajo. Estos deben ser de buena calidad, al mismo tiempo que deben ser renovados o sustituidos de manera oportuna. Disponer de un lugar seguro para almacenar los instrumentos y útiles de trabajo, siempre que deban permanecer en el espacio laboral; además de llevar un registro sobre el uso de estas herramientas. Cumplir todas las disposiciones de seguridad e higiene que fijen las leyes, los reglamentos para prevenir los accidentes y enfermedades, tanto en los centros de trabajo como en los lugares en que deban ejecutarse las labores. Tener medicamentos, materiales de curación y de primeros auxilios en el lugar de trabajo. Además, se debe presentar la Declaración Anual de Riesgos de Trabajo. Esto es porque, de acuerdo al nivel de siniestralidad que posee tu empresa, debes pagar una prima ante el IMSS que dará mayor protección a tus colaboradores. Conclusión Una empresa no solo debe asegurarse de notificar los accidentes de trabajo en el IMSS. Es parte de sus obligaciones tomar las medidas necesarias para prevenir accidentes en su área de trabajo, así como fomentar un ambiente agradable (evitar cualquier tipo de incidente) de tal manera que no se ponga en riesgo la vida de sus colaboradores. Reducir la ocurrencia de accidentes en el trabajo ante el IMSS, hablará bien de ti como empleador, ya que demuestra que te preocupas por el bienestar de tu equipo y que, además, cumples con los reglamentos vigentes. Por otro lado, también se traduce en reducción de costos en la empresa, que pueden derivarse de sanciones, así como de la ausencia de colaboradores en sus actividades laborales o gastos adicionales por atención médica.
Cuando reclutas nuevos colaboradores quieres que sean los mejores y los más aptos para cubrir las vacantes disponibles en tu empresa. En este sentido, los estudios socioeconómicos se presentan como una interesante herramienta para ayudarte con esta misión. Estos estudios te permiten conocer mejor a los candidatos, así como verificar los datos que han compartido sobre su formación, su experiencia, entre otros. ¿Quieres saber qué analizan y cómo te pueden beneficiar durante tu proceso de selección de personal? Estudios Socioeconómicos: un recurso para contratar a los mejores Los estudios socioeconómicos laborales te ofrecen información detallada de tus posibles colaboradores. Para esto se requiere una revisión de su escolaridad, sus referencias profesionales, en conjunto con una evaluación de su entorno. Además de obtener más información y poder verificar algunos datos, la realización de estudios socioeconómicos te ayuda a evitar ciertos riesgos, tales como: contratar candidatos que presenten información falsa; disminuir la rotación de personal, sanciones o procesos legales. Algunos postulantes pueden incurrir en algunas fallas, como la omisión de información que no les favorezca; mostrar que tienen preparación suficiente para un cargo cuando no la poseen; alterar sueldos anteriores para exigir compensaciones más altas; así como casos más graves como conflictos, fraudes o robos. Beneficios de los estudios socioeconómicos Es importante tener la oportunidad de analizar los perfiles de todos los candidatos, realizando una serie de filtros y estudios antes de tomar una decisión definitiva. Estos son algunos de los beneficios que conlleva utilizar estudios socioeconómicos en tu proceso de reclutamiento: Conocer las necesidades y el perfil detallado de cada postulante: los estudios socioeconómicos te muestran el entorno del candidato. Puesto que indagan en sus aspectos económicos, profesionales y sociales, a través de una visita a su domicilio, llamadas a sus trabajos anteriores, confirmación de la veracidad de sus credenciales, entre otros.   Verificar la formación y experiencia de los candidatos: es importante asegurar que el candidato cuente con la formación que declara tener; al igual que comprobar la experiencia laboral o los proyectos en los que ha participado. Al tener la certeza de estos datos, determinarás mejor sus habilidades y desempeño; lo que te evitará contratar a quienes presentan documentos falsos. Fortalecer el proceso de reclutamiento: incorporar estudios socioeconómicos es una manera de mejorar tu proceso de selección, ya que se convierten en un filtro adicional para analizar los perfiles de los candidatos, con el objetivo de escoger al ideal. Mientras más eficiente sea la selección, lograrás tener una plantilla que se adapte a tus necesidades como empresa. Evitar la contratación de personal conflictivo o con malas referencias laborales: un buen ambiente en la empresa es clave para su funcionamiento. Muchas veces, se trata de situaciones específicas, pero en otras el candidato se ha visto involucrado en un patrón repetitivo de conflictos, o poca responsabilidad con sus tareas; por lo que su contratación podría ser negativa. Contratar personal calificado y con perfiles alineados a las necesidades de la empresa: si un candidato tiene la preparación, experiencias y habilidades, así como la disposición para ser parte de tu equipo de trabajo, el éxito está garantizado. Puesto que el profesional podrá seguir creciendo, al tiempo que ayudará a tu empresa a desarrollarse, gracias a su desempeño. Reducir gastos de rotación de personal: una baja retención del talento se refleja a nivel financiero, ya que la salida de un trabajador implica reiniciar el proceso de reclutamiento para ocupar la vacante que deja. Por otro lado, ser considerada una empresa con alta rotación de talento tiene impacto negativo en tu reputación. ¿Cómo se realiza un estudio socioeconómico laboral? En México, es bastante común que las empresas decidan contratar a firmas especializadas a través del outsourcing o tercerización, para que se encarguen de esta etapa del proceso de reclutamiento. Los estudios socioeconómicos se pueden dividir en cuatro etapas: Notificación al candidato: antes de aplicar cualquier tipo de estudio socioeconómico se debe contactar al candidato para informarle que el proceso de selección contempla esta prueba, así como para explicarle todo lo relacionado con la privacidad de sus datos personales. Pues es necesario que dé su consentimiento para proseguir. Entrevista: una vez que el postulante haya aceptado realizar el estudio, un entrevistador hará una visita domiciliaria en la que registrará información clave: 1. Datos generales del candidato 2. Situación económica familiar 3. Propiedades muebles e inmuebles 4. Documentación (cotejo de originales y toma de folios) 5. Estado de salud física, mental 6. Adicciones 7. Escolaridad (validación ante la SEP) 8. Referencias personales, laborales y vecinales 9. Otros conocimientos y habilidades 10. Estructura familiar 11. Fotografías del candidato dentro y fuera del domicilio 12. Vivienda Verificación: con esta información a la mano, el encargado de realizar los estudios socioeconómicos laborales tendrá que trabajar en la comprobación de todos los datos obtenidos durante la visita domiciliar. Presentación de informes: finalmente, se elaborará un informe en el que se presentará el perfil del candidato a la empresa que desea contratarlo. Ahora es el momento de decidir si es el que mejor se adapta a la vacante. En el caso de Consolidé, el servicio de estudios socioeconómicos cuenta con cobertura a nivel nacional y un tiempo de respuesta de 3 a 5 días hábiles (depende de la disponibilidad del candidato). Por otro lado, el costo varía de acuerdo a la localidad en donde se requiera el estudio y la información que se necesite validar. Criterios para elegir a los candidatos ideales Hay algunos aspectos claves que debes considerar a la hora de seleccionar a tus candidatos: Tienen la formación acorde al cargo: en este aspecto debes tomar en cuenta tanto los estudios formales como la experiencia profesional, relacionadas con la naturaleza del cargo que tiene que ocupar. Poseen habilidades específicas: debes valorar no solo las habilidades técnicas, sino también su nivel de liderazgo, capacidad de comunicación, resolución de problemas y otros aspectos vitales para un desempeño adecuado; como la gestión de capital humano para cargos gerenciales. Presentan buenas referencias: consulta con sus jefes anteriores o colegas sobre un candidato. De esta manera, descubrirás algunos detalles sobre su trabajo, su compromiso y su colaboración en un contexto más real. Cuentan con disponibilidad: aquí puedes valorar que puedan empezar a trabajar en la fecha requerida por la empresa, pero también que puedan cumplir con el horario y las responsabilidades del cargo que le vas a asignar. Conclusión La implementación de estudios socioeconómicos en tu proceso de reclutamiento puede ayudarte a escoger mejor a los candidatos que van a ocupar las vacantes dentro de tu plantilla. Aunque pueda parecer una enorme inversión de tiempo y dinero, en México existen empresas especializadas en este tema que pueden hacer el trabajo por ti. Si ya decidiste incorporar esta herramienta en tu compañía, en Consolidé estamos preparados para ayudarte. Elaboramos estudios socioeconómicos a nivel nacional adaptados a tus necesidades.
¿Qué es una AFORE? ¿Cómo funciona una AFORE? ¿Cuál es la mejor AFORE? Son muchas las preguntas que tienen los trabajadores sobre este término que está directamente relacionado con su futuro y el momento de su retiro. Todo el mundo desea disfrutar de su jubilación sin mayores preocupaciones gracias a la pensión. Pero, para que eso pueda ocurrir, primero deben asegurarse de manejar los fondos de retiro a través de una Administradora de Fondos para el Retiro, también conocida como AFORE. Si eres de los que sigue sin entender muy bien qué es una AFORE y cómo funciona, sigue leyendo. ¿Qué es una AFORE? Con el cambio de régimen de la Ley del Seguro Social en 1.997, el antiguo sistema de contribuciones se sustituyó por uno basado en cuentas individuales, administrado por empresas privadas denominadas Administradoras de Fondos para el Retiro (o AFORE). Estas empresas son entidades financieras encargadas de recibir y gestionar los fondos de los empleados, para garantizar que puedan optar por alguno de los tipos de pensión que otorga el IMSS, al momento de retirarse. La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR) está encargada de regular su funcionamiento. ¿Cómo funciona una Administradora de Fondos para el Retiro? Una forma de entender qué es una AFORE consiste en saber cómo funcionan. En el artículo 18 de la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro, se explica que: “Las administradoras deberán efectuar todas las gestiones que sean necesarias para la obtención de una adecuada rentabilidad y seguridad en las inversiones de las sociedades de inversión que administren”. De acuerdo a esto, las AFORE se encargan de: Abrir, administrar y operar las cuentas individuales de los trabajadores donde se recibirán los recursos de los mismos Recibir las cuotas y las aportaciones de seguridad social, así como las aportaciones voluntarias y complementarias de retiro Informar periódicamente a los colaboradores sobre sus estados de cuenta Pagar los retiros programados o parciales, de acuerdo a las condiciones legales establecidas En términos más sencillos: el trabajador, o la empresa para la que presta servicios, luego de investigar qué es una AFORE y cómo funcionan, debe elegir una. Esta institución se encargará de recibir y gestionar sus aportaciones, hasta que llegue el momento del retiro. Una vez que sea aprobada la pensión del Seguro Social, el colaborador debe dirigirse a la AFORE; con el fin de realizar las gestiones necesarias para que dicha pensión sea pagada, de acuerdo a los recursos disponibles. Cabe acotar que las AFORE no sólo administran el dinero, también se encargan de hacer que ese patrimonio crezca a través de rendimientos. Los recursos que se invierten son los llamados SIEFORE (Sociedades de inversión Especializadas en Fondos para el Retiro), que generan ganancias en función a la edad y el monto aportado. ¿Cómo hacer el cálculo de la pensión? Para realizar un cálculo de la pensión del IMSS, debes tener a la mano los siguientes datos: año en el que iniciaste tu cotización, años de edad cumplidos, cantidad de semanas cotizadas, promedio de los salarios base de cotización de los últimos cinco años, saldo actual en la AFORE y el rendimiento generado antes de las comisiones. Si bien es un cálculo complicado, existen herramientas como esta calculadora del CONSAR, donde puedes obtener un estimado de tu pensión; además de poder revisar opciones de ahorro voluntario. ¿Quiénes pueden optar por un Fondo de Retiro? Existen dos tipos de régimen por el que los colaboradores pueden pensionarse de acuerdo al año en que empezaron sus aportaciones al seguro social. Para el régimen de 1.973, se deben cumplir con las siguientes exigencias: 500 semanas de cotización como mínimo Para determinar la pensión se toma en cuenta el salario diario promedio de los últimos 5 años (aproximadamente 250 semanas cotizadas) y tu nivel salarial Dependiendo de la edad en la que te pensiones, te otorgarán un porcentaje de la pensión que te corresponde si esperaras hasta los 65 años de edad Para el régimen de 1.997 se necesitan los siguientes requisitos: Mínimo 1,250 semanas de cotización Tener de 60 a 64 años, en caso de Pensión por Cesantía Tener 65 años, para disfrutar de la Pensión por Vejez Tener el Expediente de Identificación de Trabajador actualizado Ofrecer un plan de ahorro a tus jóvenes talentos Algunos trabajadores, especialmente los más jóvenes, pueden considerar estos mecanismos obsoletos o poco rentables, aun cuando se trata de asegurar una pensión para el futuro. Sin embargo, como empresa, es importante incentivar las aportaciones como una garantía para su retiro. Las AFORE pueden entenderse como parte de un plan de ahorro a largo plazo. Esto no está limitado a la permanencia con una empresa en específico, ya que al cambiar de trabajo o declararse trabajador independiente podrá seguir cotizando para sumar recursos. Criterios para elegir la mejor AFORE Si ya sabes qué es una AFORE, el siguiente paso es elegir con cuál vas a administrar tus recursos. Pero, ¿cuál es la mejor AFORE? Hay diversos criterios que puedes considerar para tomar esta decisión: La reputación y la experiencia de otras personas cercanas Comparar el rendimiento neto que ofrecen Las comisiones que cobran Oferta de servicios adicionales, desde envío de estado de cuenta hasta seguros de vida Si un trabajador no está satisfecho con el trabajo de la AFORE, puede solicitar un traspaso o cambio de institución. Las normas establecen que es posible “cambiar de AFORE una vez al año a la AFORE de su preferencia y una vez más (es decir, máximo dos veces al año), si es a una AFORE que a lo largo del tiempo y de manera consistente haya generado mayores rendimientos”. Si un trabajador ha realizado un segundo cambio, debe esperar por lo menos un año para realizar este proceso nuevamente. Conclusión Al conocer mejor qué es una AFORE, podemos darnos cuenta de la importancia de implementar políticas que garanticen un mejor futuro a nuestros colaboradores. Estas organizaciones, en conjunto con la gestión de la empresa, son las encargadas de garantizar un retiro en las mejores condiciones. Algunas organizaciones han decidido buscar asesoría de expertos en Capital Humano para hacer los ajustes pertinentes que le permitan brindar estas soluciones a su nómina. Como empleador, debes asegurarte de cumplir con todos los procesos legales relacionados con las prestaciones sociales, para evitar inconvenientes con las autoridades. Por otro lado, también debes ofrecer calidad humana a tus trabajadores. Un empleado que se siente seguro, estará más comprometido con su trabajo y, por tanto, será más productivo.
La Ley Federal del Trabajo define al Home Office en su Título Sexto (Trabajos Especiales), Capítulo XII (Trabajo a Domicilio), de la siguiente manera: “Es el que se ejecuta habitualmente para un patrón, en el domicilio del trabajador o en un local libremente elegido por él, sin vigilancia ni dirección inmediata de quien proporciona el trabajo. La actividad se realiza a distancia y se utilizan tecnologías de la información y comunicación.” Home Office es una innovación dentro de la flexibilización laboral, que concede al trabajador una relación dinámica con la empresa, gracias a la total libertad del empleado en cuanto a emplazamiento y horario. Los beneficios del trabajo desde casa para las empresas no son menores, ya que pueden ahorrar en la renta de instalaciones y aumenta la productividad gracias a una mayor satisfacción de los trabajadores. Sin embargo, la mayoría de las empresas son cautelosas ante el Home Office, pues les cuesta trabajo renunciar al control y la supervisión de sus empleados, al considerar la presencia física como una garantía del rendimiento. Según el Primer Informe del Estado del Teletrabajo en América Latina y el Caribe, realizado por ITALAC en el 2017, en México habían cerca de 2,600,000 de trabajadores que operan bajo la modalidad de Home Office. Una cantidad que equivale apenas al 4.4% de la Población Económicamente activa (59 millones de personas, según cifras del INEGI). Mientras que, un estudio realizado en 2016 entre los usuarios de OCCMundial, la bolsa de trabajo, estableció que 8 de cada diez trabajadores contaban con todo lo necesario para colaborar con empresas para trabajar desde casa. Entonces, ¿de qué beneficios se están perdiendo las empresas y los trabajadores que no apuestan por Home Office? ¿Qué se necesita para adoptar esta modalidad? ¿Cómo puedes ser más productivo trabajando desde casa? Hemos preparado esta breve guía para resolver todas tus dudas acerca del Home Office. Ventajas de trabajar desde casa El Home Office es una gran oportunidad para tomar el control total sobre tu trabajo y tu vida personal. Estas son tan solo algunas de las ventajas que su flexibilidad te ofrece: 1. Control sobre tu jornada laboral: puedes decidir en qué momento comienzas y terminas tus labores; así como el número de horas que dedicas a tu empleo al día. Por lo tanto, te da la posibilidad de establecer las pausas que necesites para, por ejemplo, hacer ejercicio o estudiar.   2. Eliminar los problemas de movilidad: las grandes ciudades son cada vez más intransitables. Los tiempos de desplazamiento hacia los centros de trabajo han aumentado. Realizar Home Office te salva de las horas muertas, del costo del combustible y de las incomodidades del transporte público; además, reduce tu huella ecológica. 3. Amplía tus posibilidades de contratación: gracias a las facilidades que brinda la tecnología, las estaciones de trabajo remoto te permiten colaborar con empresas lejanas a tu lugar de residencia.  Ya sea en atención al público, como diseñador o desarrollador de software, entre decenas de plazas que pueden ser realizadas a través del Home Office. 4. Mejora el equilibrio entre la vida personal y laboral: dominar tu horario, así como elegir tu espacio de trabajo, te permite dedicar más tiempo a tu familia o a tu desarrollo personal. 5. Mejor ambiente laboral: con el Home Office te conviertes en el responsable directo de tu ambiente de trabajo; del mismo modo, disminuyes el estrés y el desgaste emocional. ¿Cómo hacer tu día de trabajo home office más productivo? A mayor libertad, mayores responsabilidades. Durante el teletrabajo es muy fácil perder el tiempo, dejarse llevar por las distracciones o perder de vista los objetivos, así como las fechas de entrega. Vamos a darte una serie de consejos para que tu jornada “Home Office” sea más fructífera: Fija una rutina diaria: los buenos hábitos nos hacen más productivos. Por ello, es recomendable establecer una hora fija para comenzar a trabajar, con una duración estricta de los descansos. De esa manera, podrás llevar un control más riguroso de tu tiempo de trabajo efectivo. Ten una estrategia: lleva una agenda estricta de tu día a día. Consigna en lo inmediato todas las actividades pendientes. No pierdas de vista los objetivos a cumplir. Comienza tu jornada resolviendo lo más urgente. Mejora la comunicación: inicia tu jornada respondiendo los correos o mensajes pendientes. Resuelve con tus superiores las dudas que tengas sobre tus asignaciones. Revisa el estado de tu software de videollamadas para estar alerta a reuniones imprevistas. Del mismo modo, recuerda vigilar la carga y la recepción de tu celular; en el trabajo a distancia la comunicación oportuna es vital. Aprovecha la tecnología: existe una gran diversidad de aplicaciones que optimizan uno de los aspectos más delicados del Home Office: el trabajo en equipo; entre ellos cuentas con calendarios, “to do lists”, projects managements… Se trata de herramientas que te permiten un seguimiento cercano de la tareas que deben ser realizadas de forma grupal. Cómo organizar tu área de trabajo Crear un espacio de trabajo para Home Office es primordial. Puedes elegir una habitación o un ambiente cómodo, en donde te encuentres libre de distracciones o ruido; además de contar con una buena iluminación y ventilación. Debes tener excelente señal de Internet. Si sueles realizar videollamadas, cuida el aspecto de la pared fondo. Ahora bien, si no tienes un espacio adecuado dentro de tu casa, siempre puedes moverte a tu café favorito o recurrir a la nueva tendencia de los espacios de coworking. Es importante que tu estación de trabajo te permita estar concentrado, de manera que te sientas motivado a rendir en tu jornada laboral. Caso Millennials y Home Office A pesar de sus grandes ventajas, existe cierta resistencia hacia el trabajo desde casa; sin embargo, las nuevas generaciones que comienzan a dominar el mercado de trabajo prefieren Home Office por la flexibilidad que les ofrece. Un estudio realizado en 2017, basado en entrevistas a 19,000 trabajadores millennials a lo largo de 25 países, indicó que 51% de los empleados de esta generación prefieren trabajar desde casa. Esta predilección se debe a la libertad que esta modalidad les brinda para definir su jornada y  elegir el mejor momento para tomarse descansos o vacaciones. Además, los millennials consideran que el Home Office aumenta la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar del mundo. En cuanto a esta generación, el Home Office ofrece una ventaja adicional: según el estudio “Estadísticas de la percepción del Home Office en México”, realizado en 2017 por la firma Gympass, el teletrabajo se consolida como una de las mejores estrategias para motivar a los empleados millennials y generar su engagement laboral. Conclusión Home Office es una forma de la flexibilización laboral que concede a los colaboradores la posibilidad de elegir sus espacios y sus tiempos de trabajo. Elimina la presencialidad como un requisito y aprovecha las nuevas tecnologías. Los empleados que optan por esta forma de trabajo sólo necesitan tener un espacio con conexión a internet; así como, gran capacidad para gestionar el tiempo efectivo de trabajo. Esta modalidad implica un ahorro de recursos e instalaciones para las empresas; además, elimina la pérdida de tiempo, en movilidad, para el empleado. Los millennials han adoptado Home Office como su estilo de trabajo preferido, pues desean libertad y una mayor versatilidad, al elegir sus emplazamientos laborales.
Hay un viejo lema que reza “No te vistas para el trabajo que tienes, sino para el que te gustaría tener”. La etiqueta en el trabajo es parte esencial de un mensaje de éxito. La imagen personal, que incluye tanto la vestimenta como el lenguaje corporal, es el fruto de una cuidada estrategia de desarrollo personal, es una habilidad intangible que nos permite enviar dos mensajes: el de la filosofía de nuestra empresa y el de nuestras expectativas profesionales. Si eres un especialista en ventas, tu imagen personal representa a tu empresa, proyecta confianza en tu cliente y crea un vínculo que te beneficia. Si somos atendidos por una persona con la vestimenta adecuada, sentimos que frente a nosotros hay alguien que se ha esmerado en hacernos la experiencia más agradable; quien responderá con mayor eficiencia a nuestros requerimientos. Tu imagen se debe convertir en todo un branding personal cuando se trata de impulsar tu carrera. ¿Cómo puedes aprovechar tu etiqueta para cerrar más tratos? ¿Qué aspectos de tu lenguaje corporal debes evitar y cuáles aprovechar para generar más ventas? Te ofrecemos una serie de tips, en esta pequeña guía, para mejorar y potenciar tu imagen profesional. La imagen personal y profesional La ropa que elegimos, la postura que tomamos, los gestos que hacemos: todo ello es parte de nuestra imagen personal y transmite un mensaje inmediato que, muchas veces, suele ser más efectivo que las palabras. Observa a la gente a tu alrededor, seguramente, con un solo vistazo, sabrás si están molestos, cansados o aburridos. El gran problema con la imagen personal es que, si no la cuidamos, dará un mensaje equívoco acerca de nosotros mismos; nadie quiere tratos con gente que no cuida su aspecto, pues esto habla de una falta de profesionalismo. Vestirse bien es todo un arte. En relación a la combinación de colores, materiales y texturas se han escrito tratados enteros, pero, en cuanto a nuestro aspecto profesional se refiere, podemos establecer una sencilla regla: hay que obedecer a una etiqueta. Es lo que hacemos cuando decimos que vestimos de manera formal, informal o sport; lo que indicamos es que nos vestimos acorde a una situación y un ambiente. Se considera, ante todo, una mala forma de vestir el no respetar ese código social, como por ejemplo, ir en pants a una cena formal. La imagen personal se transforma en imagen profesional cuando obedecemos una etiqueta corporativa. La vestimenta en el trabajo es importante no solamente por que emana una sensación de prolijidad y profesionalismo. A través de la ropa se pueden enviar diversos mensajes, sobre todo para los clientes de una empresa. Compañías como McDonalds o Home Depot han ligado el uniforme de sus empleados con su filosofía. Una buena imagen profesional invita a pensar que eres lo mejor de tu empresa: su talento. ¿Por qué la imagen personal es importante si estás en el área de ventas? En un mercado hipercompetitivo, el precio y la calidad de los productos o servicios que se ofrecen tienden a homologarse. En ese contexto, lo que termina por guiar una decisión de compra es el valor añadido que cada empresa brinda; un proceso de venta que desemboca en una grata experiencia es parte primordial de ese extra. El aspecto del personal de ventas es clave, pues en muchas ocasiones se trata del primer contacto entre el cliente y la empresa. Como vendedor, de tí depende la primera impresión que se lleva el consumidor, así como, el hecho de que este llegue hasta el final del proceso de compra. La seguridad que generas con tu imagen se traslada tanto a la empresa, como a lo que ofertas. La calidez de un apretón de manos firme, la seguridad de quien habla mirándote a los ojos, la profesionalidad que se encarna con un traje sencillo, cómodo y elegante, son garantía de un aumento en tus ventas. Branding personal De la misma manera que tu imagen profesional beneficia a las ventas de la empresas para la que trabajas, cuidar tu vestimenta y actitudes también pueden mejorar tu presencia dentro de una organización o en el mercado laboral. El branding es algo que se liga de manera inmediata con la imagen de una empresa. Se trata del cúmulo de prácticas y valores que la hacen única: su excelencia, valor añadido y prestigio. Una vez que has dominado una adecuada imagen profesional, puedes convertirla en la piedra de toque de tu branding personal; de manera que te permita reinventarte como un profesional por encima de la media, al extender tu presencia en la memoria de los clientes y en tu entorno laboral. ¿Qué herramientas pueden ayudarte con este fin? Tarjetas de presentación: un clásico que no pierde fuelle; entre más minimalistas y concisas, más memorables. Página web personal: en la era de las redes sociales, un sitio que concentre tus actividades y que ofrezca tus formas de contacto, hace la distinción. Asesoría de imagen: puede parecer un gasto superfluo, pero, con unas pocas sesiones, aprenderás técnicas para sacar el mayor partido de tu aspecto físico con el outfit adecuado. Educación de la voz: importa lo que se dice, pero en ocasiones es más relevante cómo se dice. Proyectar tu voz sin esfuerzo, con una dicción perfecta, es más significativo de lo que crees. Un buen curso de locución te enseñará a hablar claramente. Lenguaje corporal en los negocios y las ventas Se conoce como lenguaje corporal a la suma de gestos, posturas y actitudes que comunican información sobre una persona, la mayoría de las veces de una manera inconsciente. Por ejemplo, los hombros caídos hablan de una actitud derrotista, mientras que una mirada sostenida puede ser intimidante. El lenguaje corporal tiene una mayor relevancia en el éxito de la imagen personal y profesional. Es un factor determinante en el éxito en una entrevista de trabajo y en el cierre de una venta. Existen una serie de gestos y actitudes que pueden ayudarte a transmitir la confianza que un cliente necesita para ser más receptivo. Un apretón de manos firme: transmite seguridad y el deseo de establecer un vínculo duradero. Si es demasiado débil, lo ligamos con el engaño. Si es muy fuerte, con una imposición. Mira a los ojos de tu interlocutor: es un indicativo de que le hablas con la verdad y de que te interesa lo que te dice. Evita tocarte el rostro al hablar, pues ello da la impresión de que ocultas información negativa. Inclínate hacia tu cliente: mantén una postura recta, con los hombros en alto, para manifestar seguridad, pero, cuando le hables, una ligera inclinación en su dirección te mostrará abierto y receptivo a sus necesidades. Muestra las manos: relacionamos las manos ocultas y los brazos cruzados con posturas defensivas o con la mentira. Lo mejor es tener las palmas a la vista de tu cliente, los brazos a los costados, así como también evitar ademanes amplios o excesivos. Conclusión La imagen personal en el trabajo es determinante para el éxito de una empresa, sobre todo cuando se refiere a la imagen profesional de su talento en el área de ventas. Existen diversas estrategias para potenciar la imagen profesional, desde el cuidado de la etiqueta corporativa hasta el diseño de un branding personal, pasando por la autoconciencia en el lenguaje corporal. En esencia, la imagen personal es una herramienta que nos permite proyectar cómo nos sentimos, por ello, debemos considerar vestirnos con la intención de ser más productivos.
La filosofía con la que el mundo corporativo maneja la relación empresa -colaboradores ha evolucionado en las últimas décadas. Por un lado, estos cambios se han reflejado en el nombre del departamento, que ha pasado a llamarse, entre otros, de “relaciones industriales”, “recursos humanos”, “talento humano” o  “gestión de capital humano”. De igual forma, también se han experimentado cambios sustanciales en las tareas que lleva a cabo esta importante área. Aunque anteriormente se podía pensar que sus responsabilidades reducían al pago de salarios y al reclutamiento, su alcance se ha ampliado en un mercado cada vez más competitivo. Con esta nueva perspectiva, los empleados se convierten en los recursos más importantes de la empresa, ya que sus capacidades profesionales son la base del éxito organizacional. Pero, ¿sabes cómo implementar la gestión de Capital Humano en tu empresa? Diferencias entre Gestión del Capital Humano y la Gestión de Recursos Humanos Lo primero es tener claro que se trata de dos visiones diferentes sobre el manejo del personal: Estrategia: con el Capital Humano puede definir un plan a largo plazo en el que se incluyan espacios para impulsar al talento a lograr los objetivos corporativos. Mientras que con la gestión de Recursos Humanos puede enfocarse más en las tareas del día a día, en el cumplimiento de las asignaciones de los empleados y su impacto inmediato en la productividad de la empresa. Cooperación: de acuerdo a la gestión de Capital Humano, todos pueden aportar para conseguir las metas de la empresa. Por ello, desarrolla estrategias que permiten integrar diferentes departamentos en la resolución de problemas y estimula la participación de más personas en ciertas actividades; con el fin de que se sientan más responsables e involucrados. Al contrario de los Recursos Humanos, donde el flujo es más lineal y cada quien vela por el cumplimiento de sus propias tareas. Desarrollo del empleado: tener empleados mejor preparados es el norte de la gestión de Capital Humano. Para ello, se ocupa de brindarles un ambiente laboral en el que se sientan seguros, cómodos y con posibilidad de participar; junto a oportunidades de crecimiento profesional.Por su parte, Recursos Humanos se enfoca más en el cumplimiento de temas operacionales. Photo by rawpixel.com from Pexels Principales funciones de la gestión del Capital Humano Ya en el siglo XVIII, el propio Adam Smith se había referido al concepto de “capital humano”; sugiriendo que la mejor manera de incrementar la calidad de los colaboradores era a través del entrenamiento y la educación. De esta forma, las empresas obtendrían mayores ganancias y, a su vez, se generaría un impacto positivo en la sociedad. Sin embargo, pasaron muchos años para que empezara a ponerse en práctica a nivel corporativo; siendo la principal negativa de los empresarios percibirlo como un “gasto”. Pero, al calcular el ROI que produce tener personal preparado para enfrentar cualquier reto, se empezó a convertir en una inversión. Pero para alcanzar todo esto, la Gestión de Capital Humano renovó tres temas claves: Formación y crecimiento profesional Cambió los límites de la simple escala del esquema organizacional, extendiendo sus esfuerzos a ofrecer estudios, debates y experiencias que permitan ampliar las habilidades de los empleados. Dentro de esta idea, se debe buscar la confluencia de los intereses de los colaboradores con los de la empresa. Selección de personal Debido a la aparición de redes sociales y otras plataformas, los canales para atraer talento se han diversificado. Un departamento de gestión de Capital Humano debe manejar estas herramientas, al tiempo que desarrolla ofertas atractivas que puedan llamar la atención de los candidatos ideales. Sistemas de compensación Grandes empresas han ampliado los beneficios a sus colaboradores, con ofertas enfocadas en el bienestar general. Yoga, promociones con aliados, meriendas saludables; horarios y código de vestimenta flexibles; pausas creativas y otras actividades enfocadas en “consentirlos”. No obstante, estos deben estar alineados a un sistema de evaluación, para medir su impacto en el desempeño del equipo. ¿En qué habilidades debe destacar la gestión del Capital Humano? Si bien es necesario ejecutar todas las tareas administrativas y legales, ahora se debe pensar de manera global, con el fin de incluir las habilidades de los empleados dentro de la dinámica de la empresa. Para algunas organizaciones, esta manera de gestionar al personal puede ser compleja, o implica más tareas, por lo que han decidido tercerizar la nómina a empresas especializadas que puedan dedicarse a atender estos procesos de manera exitosa. Lo cierto es que, más allá de que se maneje de manera interna o externa, para no quedarse rezagados, se deben incorporar: Nuevas tecnologías: como el uso de un software que permita automatizar toda la información de la plantilla. Son imprescindibles para hacer seguimiento a los empleados, desde su selección, incorporación, pagos, vacaciones, compensaciones; hasta para las evaluaciones, promociones o cualquier otro evento de su vida laboral. Branding corporativo: convertirse en una “marca” reconocida por ofrecer buenas condiciones laborales resulta atractivo para cualquier candidato. Todos quieren estar con los mejores, porque saben que pertenecer a una empresa líder significa crecimiento para su carrera. Enfoque estratégico: como ya mencionamos, la gestión de Capital Humano propone crear un plan a largo plazo para asegurar el cumplimiento de los objetivos empresariales. Conocimiento de la plantilla de trabajo: es necesario tomar en cuenta todos los aspectos que definen a su equipo: educación, experiencia laboral, habilidades de comunicación, inteligencia emocional, capacidad para enfrentar conflictos, personalidades, hábitos, creatividad, innovación, solo por enumerar a algunos. Con este conocimiento podrá responder a cualquier demanda o situación, además de crear mejores espacios de trabajo. Colaboración: la flexibilidad es una de las características de una empresa moderna. Crear alianzas con alianzas con empresas de outsourcing se reflejará en un cambio en tu estructura laboral, ya que tienes a un equipo interno y otro externo trabajando en conjunto, que comparten un objetivos. Conclusión La retención de talento y la productividad de la empresa parecen estar cada vez más atadas a una buena gestión de capital humano. Para ello, es necesario desarrollar una serie de habilidades que permitan ofrecer una oferta laboral atractiva, junto a un ambiente de trabajo agradable. Ya sea que hagas tu manejo de nómina interno o externo, lo importante es tener claro que los colaboradores son parte de tu capital, que los entiendas y sepas cómo aprovechar sus capacidades para el crecimiento de la empresa. Si cuidas a tus empleados, esto se verá reflejado en su desempeño; y si tu organización sabe cómo responder a los retos del mercado actual, te convertirás en un lugar atractivo para invertir o trabajar.